Ir al contenido principal

Las manipuladas encuestas oficiales, las anónimas y Podemos.



La encuesta de CIS que tendría que haberse hecha pública el primer lunes de este mes, se demoró unos días. Por las redes sociales circuló la especie de que la estaban adecuando porque en intención de voto daba como ganador a Podemos y eso no se podía hacer público por los intereses de los poderosos financieros que todo lo controlan.

La verdad es que las encuestas que aparecen en todos los medios, que dan ganador al PP una vez más, a Cs pisándole los talones, al PSOE en el tercer puesto y Podemos casi como un partido testimonial, dan la impresión de que no son sino propaganda electoral a favor de los llamados ‘partidos de orden’, de los que reciben las órdenes de las empresas del IBEX.

Resulta curioso que esas encuestas ya no den cuenta de la intención de voto directo, ni de los políticos mejor o peor valorados por los encuestados. Los únicos resultados que vemos son los que aparecen tras lo que los sociólogos llaman ‘cocina’ y que en román paladino significa presentar los resultados al gusto de los accionistas de los medios que las publican.

Esta bloguera, que no peina canas porque se las tiñe, pero que de no hacerlo las peinaría dada su provecta edad, jamás fue consultada en esas llamadas que hacen las empresas que dicen consultar a los ciudadanos para tomar el pulso a una opinión pública anónima elegida de forma aleatoria. Tampoco conoció nunca a persona alguna que las recibiese con el fin de que expresase sus simpatías políticas o sus inquietudes sociales. A nadie, de ningún lugar geográfico o de cualesquiera profesiones o niveles académicos.

Ni a sus olvidados profesores de primero de carrera ni a ninguna de las asistentas que limpiaban su casa antes de entrar en la actual vorágine de miseria en la que vive. A ningún paseador de perros con los que coincidió en diversos parques o playas, ni con quien compartió opiniones sobre una exposición de pintura o fotografía, ni jamás oyó comentarios al respecto en la cola de la taquilla de un cine, un teatro o un concierto. A nadie, nunca, jamás. Y ya es raro que, habiendo tratado a lo largo de su vida a miles de personas de toda extracción o condición, de las más variadas profesiones y de diversos lugares geográficos, a lo largo de toda una vida, nunca oyese a alguien contar que uno de esos institutos que hacen encuestas había solicitado su opinión. Lo que hace sospechar que los ‘aleatorios’ consultados por esas empresas de encuestas son tan fantasmales como los resultados que lanzan a bombo y platillo, dando como ganadores de las elecciones a quienes quieren que las ganen los que encargan las encuestas.

Luego, la sociedad, con su terca manía de mostrar la realidad, expresa con la audiencia de algunos programas televisivos a qué líderes muestran más simpatía. Tanto el Salvados de Jordi Évole, con el debate entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, como el Hormiguero de Pablo Motos con Pablo Iglesias, subieron las audiencias a cotas desconocidas. En contraste, el más que mediocre resultado de la entrevista a Mariano Raxoi en TPPE –Televisión PP española, otrora la televisión pública- que no es que alcanzara cotas de audiencia, sino que las hundió. Resulta curioso que al presunto ganador de las elecciones no le vean ni los suyos, y al condenado por los medios al hundimiento absoluto cuando aparece en cualquier cadena televisiva haga saltar por arriba la medida de las audiencias.

Y aún hay otro dato curioso, del que no hablan los medios del sistema. Existen encuestas de voto directo en algunos medios, en los que los lectores expresan su opinión que, en ocasiones dejan al propio medio con el culo al aire. Le sucedió al digital Público el lunes siguiente a la emisión del debate Iglesias-Rivera en Salvados en La Sexta. El diario aseguraba que el ganador del debate había sido ese chico guapito que vota en contra de que le quiten medallas a Franco y está en contra de la ley de Memoria Histórica, Albert Rivera. Más los lectores del medio, a través Quoners.es una plataforma de encuestas y debates ciudadanos daba como ganador por más de ochenta puntos a Pablo Iglesias sobre el líder de Cs.

Exactamente igual ocurre en encuestas a los lectores de medios como el Huffington post, o cualquier sistema de encuestas que se realizan de forma directa en la red, a través de páginas ad hoc o planteadas por medios digitales.

Resulta absurdo e infantil pensar que porque los medios oficiales bombardeen con encuestas cocinadas dando como ganador a un partido, el PP, que ha protagonizado los más salvajes recortes sociales y la más brutal regresión en libertades, que está inmerso en los más escandalosos casos de corrupción y que, para mayor inri, cuenta con un líder plano, antipático y sin carisma va a ganar las elecciones porque los medios que controlan las financieras lo digan. En este país existen dos o tres mil familias millonarias, alrededor de un millar de directivos que cobran sueldos millonarios, y trece millones de pobres, cinco de parados y dos y medio sin ninguna prestación, cientos de miles de ancianos que tienen que prescindir de la medicación que necesitan porque no se la pueden pagar y miles de personas que se mueren de frío porque no pueden pagar las altas facturas eléctricas.

¿De verdad todas esas personas maltratadas, reprimidas, empobrecidas y sin más posibilidad de que su vida mejore que la de que gobierne un partido como Podemos van a ser tan suicidas e imbéciles como para votar al PP?

Deben ser cosas de las encuestas. 


En tanto Podemos no gobierne y no cuente con una renta básica esta bloguera no cuenta con ingresos para vivir. Por ello, lector, te ruego que igual que pagas para leer algunos periódicos digitales, contribuyas con tu ayuda a que esta página siga abierta, y su autora pueda vivir con dignidad. Puedes hacer una aportación a la siguiente
C/c 0049 1608 04 2790044982
IBAN ES36 0049 1608 0427 9004 4982





Comentarios

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…