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25N: La violencia contra las mujeres no es solo que nos asesinen.




La web ‘Femenicidio.net’ cifra en 48 las mujeres asesinadas a causa del machismo, sin embargo, añade otro listado de mujeres que murieron en el ámbito del hogar –asesinadas por familiares que no eran sus parejas- que alcanza la cifra de treinta víctimas, añadiendo otras cuatro sobre las que no existió información suficiente sobre la causa de su muerte violenta. Total 82 mujeres que vieron segadas sus vidas por el terrorismo machista, que es así como debiera calificarse tales atrocidades.

¿Y qué hace la sociedad para evitar una lacra que si se tratase de otro tipo de víctimas haría temblar las bases del Estado? La respuesta es: casi nada. El PP redujo substancialmente las partidas destinadas a la lucha contra la violencia machista, ignoró la Ley de Igualdad del Gobierno Zapatero, tomando a verdadero cachondeo tal ley, y muchos hombres, políticos, juristas y periodistas no cesaron de criticar, burlarse y desprestigiar la Ley contra la violencia de género, llegando a afirmar, muchos de ellos, que las mujeres denuncian falsamente convirtiendo a los pobrecitos varones en víctimas de su maldad. De nada sirven las cifras del Observatorio de la Violencia de Género o del propio Consejo General del Poder Judicial, que cifra las denuncias falsas en cuestiones de violencia machista en un 0.01%.

A casi todo el mundo le escandalizan los crímenes machistas, es raro que alguien los defienda, pese a que, en ocasiones, en la prensa, muestran testimonios de los familiares o vecinos del criminal que aparece a ojos de sus conocidos como una bellísima persona, dejando, en consecuencia, traslucir subliminalmente que, de alguna forma, la víctima se lo buscó con sus actitudes perversas con el asesino. Criminalizar a las víctimas fue lo frecuente durante mucho tiempo, y aún se produce, en ocasiones por mala intención y en otras por una ausencia absoluta de sentido común del memo encargado de cubrir la noticia que,  con el prurito de encontrar una exclusiva, se dedican a buscar razones o causas a lo que no es sino la consecuencia de un terrorismo machista que esta sociedad no parece ser capaz de erradicar.

Violencia machista institucional es que las mujeres suframos unas tasas de pobreza muy superiores a las de los hombres, porque cobramos pensiones más bajas, las de viudedad son absolutamente escandalosas, y los sueldos de las mujeres trabajadoras y sus condiciones laborales son peores y sus sueldos más bajos; exactamente un 19,3%, cifra que supera en más de tres puntos la media europea (16,6%), según los datos del último informe del Eurostat publicado en febrero de 2015. Esa es también una tremenda violencia machista que ha llevado a más de una mujer a suicidarse a causa de la penuria económica en la que la sociedad la sumía. Y no hay cifras sobre las mujeres que murieron a causa de la desesperación en las que las sumió la crisis. Hace años que la prensa acordó no dar cifras de suicidios por temor al efecto llamada. Una patochada porque si tal efecto existiese no se podrían dar datos negativos de nada, se trata de una herencia de la España nacionalcatólica de la que los medios no han sabido librarse, y que en la actualidad callan porque no quieren dar testimonio de los dramas causados por una crisis que no es tal, sino una estafa que, más que nadie, sufrimos las mujeres.

Mas la violencia contra las mujeres no está solo en el culmen del asesinato brutal, la pobreza y la brecha salarial. La violencia machista existe cuando un alcalde le dice a una concejal, como sucedió en Carboneras, que debe callar cuando ‘habla un hombre’, la noticia apareció en todos los medios, aunque cosas parecidas, fruto de ese machismo larvado en el seno de la sociedad, es ese ‘señora’ despreciativo con retintín que dedican empleados de banco, policías o dependientes de comercio, o cualesquiera otras actividades, cuando el aludido se siente ‘agredido’ por la respuesta de una mujer que pone en tela de juicio sus afirmaciones. Machismo son los ataques a mujeres periodistas que cubren atrocidades festivas de crueldad contra los animales, en los que los protagonistas de la salvajada de turno, agreden a quienes dan fe de su brutalidad, rompiéndonos las cámaras o la cara si les dejan, porque se sienten agredidos, no solo por la evidencia de su brutalidad, sino porque sean mujeres las que les critican.

Son situaciones que se han dado en calificar como ‘micromachismos’ a los que las mujeres nos enfrentamos a diario, al ir a comprar un coche o un ordenador, si vamos acompañadas de un hombre el vendedor se dirigirá a él, pensando que el cliente es el hombre y que la mujer es el jarrón decorativo que lo acompaña. Micromachismos son los ‘bonita’ o ‘mira guapa’ para apoyar un aserto, o la reacción zafia del macho ofendido que al verse contestado por una mujer más inteligente que él y que no puede sustraerse a dedicarnos un rosario de ofensas tontas como ‘amargada’, ‘fea’ o suponerle una soltería no deseada, sino como castigo a su maldad e insumisión.

Micromachismos son las trampas del lenguaje, y no relativo al uso recto de las reglas sintácticas, como utilizar el masculino como género prevalente, evitando el ridículo ‘ciudadanos y ciudadanas’ y otras bobadas, sino el uso de términos descalificadores siempre unidos a lo femenino, una mujer mala es una zorra y una mujer pública una puta, cuando un hombre público es un prócer. Asuntos que la Real Academia de la Lengua se resiste a cambiar, quizá porque son mayoría los hombres.

La realidad es que por muchos días contra la violencia de género o machista que se celebren, por muchas declaraciones de intenciones que quedan en nada, por muchos artículos que escriban hombres y mujeres a los que el machismo les repugna, en esta sociedad carpetovetónica del machito cazador, torero, incuro y putero acabar con esos neardenthales sociópatas puede ser cuestión de siglos. O de campos de reeducación en los que encerrar a esos supervivientes de Atapuerca.   

Comentarios

  1. Hola luisa, yo supongo que hay violencia contra las mujeres, supongo que mueren asesinadas unas 60 anualmente, pero, te has parado a pensar cuantas de esas parejas eran inmigrantes?
    O sea con una cultura machisma mas extrema que la nuestra? porque aunque no se dice oficialmente, muchos de dichos asesinatos son de gente Sudamericana, y de paises Islamicos (no todos, ojo).
    Por otro lado en proporcion hay mas asesinatos (y violaciones) de mujeres en Suecia y Noruega que en españa, te has parado a pensar por que? Bueno, si miras la prensa noruega y sueca, simplemente no existen, porque no va bien para con su status quo pro inmigracion... tendrian prejuicios y....

    Pero por otro lado, te has parado a pensar que esto es posible?
    http://www.actuall.com/criterios/familia/veintinueve-hombres-asesinados-por-mujeres-nadie-hablara-de-nosotros-cuando-hayamos-muerto/?utm_source=hootsuite

    o esto?
    https://www.youtube.com/watch?v=-WM2e6lbGnw

    Crees que existen unos ingenieros sociales que nos estan manipulando para que nos enfrentemos unos on otros?

    Gracias, un saludo.

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