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Las falacias de Rajoy y sus ministros, el miedo y la realidad.



"En España hemos conseguido sortear los momentos más difíciles de la crisis manteniendo los pilares del estado de Bienestar y prueba de ello es que más de 13 millones de españoles recibieron algún tipo de protección por parte del Estado" afirmaba Mariano Raxoi Brei en la triunfal rueda de prensa de balance del año y de su legislatura. Ninguno de los periodistas que acudieron al acto propagandístico del PP en la sede del Gobierno no todos los españoles hicieron notar al presidente la evidencia de sus falacias, no es su misión en unos medios que se limitan a presentar el país como el mejor de los mundos, en una apariencia que dista de la realidad tanto como el talante democrático del presidente como de la verdadera democracia. 

¿Mantener los pilares del Estado del Bienestar? ¿Quitando el derecho a la sanidad a cientos de miles de inmigrantes, recortando prestaciones de trabajadores o logrando en su legislatura que, por mor de la Reforma Laboral y las políticas sociales, que la desigualdad en España alcance índices tan alarmantes como para situarla en el primer puesto de las estadísticas europeas? Según el Índice Gini más de setecientos setenta mil hogares carecen de algún tipo de ingreso en este país y más del cuarenta y dos por ciento de las familias no pueden hacer frente a gastos imprevistos de cualquier tipo. Eso sin contar con los millones de trabajadores que cobran salarios de hambre que les obligan a recurrir a la caridad. 

Dijo Raxoi, en esa pantomima de rueda de prensa propagandística a cargo del erario público, que se compromete a crear dos millones de empleos en dos años. Callando que esos empleos, como los últimos de los que presumió el Gobierno tras la última EPA, son trabajos en precario, con contratos de días, o incluso de horas, mal pagados y de una palmaria explotación laboral. 

Esa España que pinta Raxoi como la que está  entrando en "un círculo virtuoso" de más crecimiento, más empleo, más ingresos y menos impuestos es únicamente la de sus amigos los banqueros, que aumentaron sus ganancias cerca de un 70% durante su legislatura, solo en los primeros seis meses de este año casi un 50%. Igualmente los impuestos bajaron, pero también para los potentados, porque la rebaja para los tramos más bajos del IRPF no supera los céntimos. Por otra parte el crecimiento más espectacular de la legislatura de Raxoi fue el de la deuda pública, gracias al rescate de la banca, ese rescate que nunca existió según el PP y los medios afines, que en el presente supera el 97% del PIB, pasando de 557.528 millones de euros de 2011 a  1.040.387 millones de euros en 1015.

En un panorama de falacias y engaños, en el que el Gobierno pinta el mejor de los mundos en tanto la población sufre la desigualdad social, el empleo precario, la falta de derechos sociales, de prestaciones y de libertades, el Gobierno quiere dar una imagen de país del mejor de los mundos, de su mundo de corruptos, aprovechados e inmorales, que pretenden mantenerse en el poder a costa del miedo y las mentiras. 

Así, sus ministros no dudan en lanzar mensajes de terror a la ciudadanía contándoles mentiras como que si los electores cometen el error de votar a otros partidos, y sobre todo a Podemos o asociaciones de electores de izquierdas, la economía sufrirá un tremendo retroceso, y se hundirá el país. Calla que la economía que sufrirá un retroceso será la de la corrupción y las desigualdades, la de las empresas abusadoras de los trabajadores y la banca ladrona que desahucia a los clientes a los que cobraron de más. O la de los Fondos Buitre que dejarán de hacer negocio con partidos de izquierdas, como ha sucedido en Madrid, donde la alcaldesa Carmena acabó con el ignominioso negocio con el que la señora Botella pretendía beneficiar a su vástago con la venta de viviendas sociales a uno de esos fondos, que pondría en la calle a dos mil familias. Noticia, por cierto, de la que no informaron los medios afines al PP, no sea que la ciudadanía se dé cuenta de que no es verdad que todos los políticos sean iguales. 

Raxoi y sus ministros están decididos a ganar las próximas elecciones a toda costa, se juegan tanto como los ciudadanos que quieren que las pierda: la libertad y los bienes económicos. Porque si un Gobierno de izquierdas devolvería a los ciudadanos el Estado del Bienestar y las libertades formales, los integrantes del PP perderían la posibilidad de seguir financiándose ilegalmente y forrándose a sobres. Las próximas elecciones van a ser una verdadera contienda electoral entre el pueblo y los privilegiados. 

Y como el PP no tiene argumentos ni nada a su favor que ofrecer, excepto humo, mentiras, trampas electorales como la de impedir que voten los cientos de miles de emigrantes que tuvieron que irse a Europa a buscar unos trabajos y unos derechos que aquí destruyó el Gobierno, utiliza la política del miedo para que una masa desinformada acepte sus cuentos de terror. 

Igual da que el coco sea Podemos o el soberanismo catalán, cualquiera que no sea del PP supone para ese partido el terror que quiere trasmitir a la ciudadanía si ellos pierden las elecciones. 

Es menester que el pueblo sea consciente de que el miedo no tiene que tenerlo él, que no pasará nada a nadie, excepto al PP, si pierden las elecciones.
Los ciudadanos ganarán en derechos y libertad. Y el PP de los augurios de catástrofe la sufrirá en sus carnes, al verse imposibilitado a seguir recortando, vulnerando libertades y robando. Hay que hacer, democráticamente, que el miedo lo tengan ellos.
Visto y leído por ahí

Se le ve el plumero a Raxoi y a todo el PP. La mentira es su divisa

El blog El caballo de Nietzsche, da cuenta constantemente de abusos y salvajismos de esta España rancia de charanga y crueldad que confunde la diversión con la tortura y el arte con el sadismo.

Por una vez la Justicia ha puesto las cosas en su sitio:




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