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El triunfo del OXI: Todos ganamos en el camino a un nuevo modelo de Europa.



Resultaba patético oír a los comentaristas de los magacines televisivos en la mañana del lunes sus lamentos por el triunfo del ‘NO’ en el referéndum griego. Comentaristas y periodistas al servicio de la más fea cara de lo que representa la UE actual, la de los tiburones financieros, los avariciosos bancos alemanes y sus servidores, entre los que se encuentran políticos españoles, anunciaban catástrofes sin cuento para Europa con el triunfo del OXI. De la Europa de los bancos alemanes, Mariano Raxoi, Pedro Sánchez, Albert Rivera y el exministro ¿socialista? Jordi Sevilla, homólogos de los Samaras y Papandreu griegos, los perdedores del referéndum celebrado ayer en Grecia, de tener dignidad, palabra que no conocen, dimitirían por el clamoroso fracaso de sus posiciones. 
 
Volviendo la vista unos días atrás, al recordar al Presidente Raxoi comentando con delectación morbosa que ‘tras el triunfo del SI en Grecia, Tsipras tendrá que dimitir y las negociaciones se reanudarán’ se percibe la voluntad de los mamporreros de los bancos alemanes de perpetrar un golpe de Estado en Grecia que sus ciudadanos no han estado dispuestos a secundar. Y lo demostraron con contundencia, con un 60% a favor del NO que ni los más optimistas se atrevían a pronosticar. Mas Raxoi no dimite por esto… aunque no debe extrañar, si no dimitió por los sobresueldos y la caja B de su partido. 

Igualmente debiera dimitir el supuesto socialdemócrata Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, que amenazó a los griegos si ganaba el NO, otro vendido a los intereses de la avariciosa Alemania, que, a pesar de deber al país heleno, según Jacques Depla, economista francés y asesor del ex presidente francés Nicolás Sarkozy, unas cifras que ya en el año 2011 calculaba ascendían a 575.000 millones de dólares, en concepto de reparaciones de guerra y por el crédito pedido por Hitler en nombre de la invadida Grecia, se niega a abonar cuanto le debe. 

El triunfo del OXI en Grecia no es solo el triunfo del Gobierno de Tsipras o del pueblo heleno, lo es de todos aquellos europeos que creen en un nuevo modelo de UE, no sometido a los dictados del IV Reich alemán, que hacen repetir, como loros estultos, a los políticos conservadores europeos, entre los que también están los socialdemócratas o, para mejor ajustarse a la realidad, los socialiberales, que sus países no tienen por qué regalar su dinero a Grecia, cuando a quien realmente se lo están regalando desde que se construyó el euro es a una Alemania voraz, que impuso una moneda que tan solo le beneficia a ella. 

A partir del triunfo de la dignidad y la democracia griega, la que hubiesen querido tener los españoles para poder decidir si aceptaba el oneroso cambio constitucional perpetrado por PSOE y PP contra los intereses de los ciudadanos, se abre un nuevo panorama en Europa porque con la victoria del OXI los ciudadanos de Portugal, España o Italia, ya no contemplarán nunca más las opciones electorales de partidos no sometidos a los dictados de la UE, y quien dice la UE dice Alemania, como un peligro para su estabilidad, sino como los garantes de unas políticas más sociales y menos sádicas con unas ciudadanías oprimidas por los intereses de los bancos alemanes que, desde el FMI o el Eurogrupo, dictaron durante años el aumento de las deudas de los países del sur a base de subir la prima de riesgo inmisericordemente para así engordar las cuentas de los bancos alemanes en unas operaciones que no tienen otro nombre que el de latrocinio.

El pueblo griego, heredero, por mucho que la ultraderecha lo niegue, de los valores de la democracia europea nacida hace más de cinco mil años, inspirará, sin duda, la revolución pacífica y democrática contra unas políticas económicas urdidas por banqueros avaros, especuladores financieros y políticos corruptos. 

Ni los ciudadanos griegos, ni los del resto de los países del sur contrarios a las imposiciones del FMI o del Eurogrupo, son antieuropeos, lo que quieren es una Europa de los pueblos y no los especuladores, una Europa de los derechos y no del sometimiento al capitalismo salvaje.
Los griegos han escrito las primeras líneas de la página de una nueva Europa más solidaria, democrática y digna. Ahora toca al resto de los pueblos del sur seguir escribiéndola. Podremos.

Visto y leído por ahí:

Sobre Grecia:





  
En las salvajes fiestas de los Sanfermines, hay personas que rechazan la brutalidad de semejante barbarie:

Y para cerrar, el humor mordaz de ‘Los calvitos’




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