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Más casos de corrupción del PP y otras lacras de esta pseudodemocracia.



Si el juez que ha imputado a Salvador Victoria, consejero de Presidencia y Justicia, y Lucía Figar, consejera de Educación, por el caso Púnica, hubiese sido un togado independiente a estas horas el PP estaría bramando que la imputación era una maniobra para dejar Cifuentes sin la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Mas da la casualidad de que Eloy Velasco fue en su día conseller de Justicia con los Governs de Zaplana y de Camps y muy cercano al PPCV. Con ese curriculum nadie podrá acusar a Velasco de estar trabajando para los ‘soviets’ de la izquierda.
 
Lo que pone en evidencia es que, sin duda, el PP madrileño, está metido de hoz y coz en una trama corrupta, conocida con el nombre de Punica –sin acento porque se trata de la Punica granatum, el arbol del granado, en alusión a Francisco Granados, uno de los principales imputados en caso y no a las guerras Púnicas que enfrentaron a romanos y cartagineses durante los siglos I y II a.d.C, por ello, Punica, sin tilde- que ya se llevó por delante a varios altos cargos del PP, a los que hoy suma, además de los nombres de Victoria y Figar, los de los diputados del PP en la Asamblea de Madrid, José Miguel Moreno y Mario de Utrilla; y el consejero de Industria y Turismo de Murcia, también del PP, Juan Carlos Ruiz.

Los cargos contra están relacionados con el desvío de fondos públicos para abonar contratos de interés privado de los dirigentes madrileños. El juez preguntará a los imputados por los contratos que escondían trabajos para mejorar su reputación en Internet y la de Ignacio González, de los que uno de los ya acusados declaró que Victoria le ordenó pedir a Indra pagar la deuda de 10.000 euros con el empresario encargado de unos trabajos encaminados a ‘tapar' las noticias del ático de González y del cheque-bebé de Figar; una consejera que se caracterizó durante su mandato por el descarado trato de favor a los centros docentes de la iglesia católica en detrimento de la Escuela Pública. En 2010, Lucía Figar hacía estas escandalosas declaraciones: "Desde hace siete años hemos ofrecido ámbitos públicos, regionales o de ayuntamiento, lugares públicos, para que cooperativas, y centros religiosos puedan llevar adelante sus propios proyectos educativos con la ayuda y el soporte de los fondos públicos", años después, en la investigación de la operación Punica, se desveló que Francisco Granados recibía mordidas de 900.000 euros por colegio construido en terrenos públicos cuyo valor malbarataba, para sacar él su propio beneficio, al otorgar la construcción de los centros concertados a la empresa Alfedel, propiedad de Alfonso Ferrón del Río, que pagaba la mordida al socio de Granados, David Marjaliza, que era el encargado de hacerle llegar las millonarias cantidades. Después de construidos los centros se cedían a órdenes religiosas. 

Con esas revelaciones la pregunta es si Ciudadanos apoyará a Cristina Cifuentes, cabeza de lista de un partido sumido en una corrupción sistémica, o, cumpliendo su palabra electoral, dejará gobernar a una persona sin tacha, como el independiente catedrático de metafísica, Ángel Gabilondo. Dado que lo que pone en evidencia la noticia de la imputación a estos consejeros de la Comunidad de Madrid fue, y seguirá siendo si les deja, el uso descarado de lo público para sus fines privados. con un desprecio absoluto por las necesidades del pueblo al que, durante todas sus legislaturas, privó de todo tipo de derechos con el fin de lucrarse personalmente con el dinero de todos. 

Sin embargo, y contra toda lógica, aún existen ciudadanos con alma de súbditos que siguen empecinados en ser gobernados, y robados, por un partido sumido en la corrupción del que, ciegos y sordos, ignoran todas sus lacras. Se los vio el pasado sábado imprecando a la prensa en la plaza de Colón, y posteriormente ante la sede del PSOE, en la calle Ferraz, un grupo de ultras se manifestaban para exigir, con los modos propios de esa ideología, que no den su apoyo a Manuela Carmena, siguiendo las manipulaciones y falacias de la señora Aguirre. 

No son de extrañar esas actitudes en un país donde el partido del Gobierno afirma que los crímenes del franquismo no pueden considerarse genocidio, para justificar así su rechazo a extraditar a Argentina a 17 responsables franquistas. También refutó derogar la Ley de Amnistía, al considerar que una "Comisión de la Verdad no sería adecuada para el sistema constitucional”, en un país donde permanecen impunes los crímenes de una dictadura que causó la muerte a cerca de medio millón de españoles tan solo por defender la legalidad de la República y aún hay cientos de fosas de asesinados por el franquismo donde yacen, ignoradas, las víctimas del genocidio que el Gobierno niega, y en el que permanecen impunes los protagonistas aún vivos de la represión de la dictadura y el robo de miles de niños arrancados de los brazos de sus madres republicanas. 

La falsa llamada “transición” propició que se corriese un velo de ignominia sobre la dictadura, que aún campa a sus anchas en instituciones, fundaciones y organizaciones que, en cualesquiera países democráticos, resultarían tan impensables como el mantenimiento de monumentos de exaltación al dictador y su gente, o la nomenclatura de calles que aún conservan la memoria de muchos de los asesinos de la dictadura. 

Una de esas instituciones es, según denuncia la Asociación de la Memoria Histórica, la Orden de Alfonso X el Sabio, que la periodista Cristina Calande califica como “reducto de fascistas, franquistas, golpistas, opudeistas, monárquicos y reclamados por la justicia argentina”. Entre los condecorados por esa orden se encuentran personajes como Fraga Iribarne, Escrivá de Balaguer, Pilar Primo de Rivera, Camilo Alonso Vega, Suanzes, Utrera Molina, José Solís Ruiz, Laín Entralgo, Antonio Tovar, Enríquez de Salamanca, Juan Velarde Fuertes (actual director de la real academia de ciencias morales), Fernández Suarez, José María Pemán, José Pemartin Sanjuán, Esperanza Aguirre y reclamados por la justicia argentina por crímenes contra la humanidad  como Utrera Molina, suegro de Gallardón, Fernández Suárez, de la Academia Ciencias Morales y Políticas entre otros nombres, cuyo Gran Maestre fue el dictador, posteriormente Juan Carlos I y en la actualidad Felipe V. 

Con los herederos ideológicos de esos personajes gobernando, como hacen los integrantes del PP, un partido corrupto que viene sirviéndose de las administraciones públicas para enriquecer a sus integrantes y al propio partido, no es de extrañar que pretendan, con todas las mañas y trampas a su alcance, conservar el poder ignorando la voluntad del pueblo. 

Lo que cuesta trabajo aceptar es que parte de ese pueblo siga siendo rehén de tanta infamia, hijos de la ausencia de educación durante el régimen franquista y la democracia; una educación que se procuró, y aún se procura, para formar borregos y súbditos, que no personas libres. Así nos va.

Visto y leído por ahí

El diario.es publica en exclusiva un reportaje sobre cómo se cocinan los contratos públicos.

La Tuerka: Entrevista de Pablo Iglesias al pensador italiano Toni Negri

Salva la selva recoge firmas para evitar la tala de árboles en la Amazonia brasileña para fabricar aluminio.




Comentarios

  1. Gran artículo, como siempre. La Transición No Transitada (TNT), creo es la culpable de todos nuestros males. Mientras no se resuelva no seremos un país democrático.
    Un abrazo grande

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