Ir al contenido principal

El Tribunal que juzgará Gürtel: Justicia bananera para los defensores del ‘sistema’ y enemigos de lo bolivariano.



Estos días la derecha anda desatada criticando a los partidos de izquierdas que se han aliado para ‘desalojar’ al PP, reprochan, de ayuntamientos y comunidades, al estar imbuida, desde hace siglos, de que únicamente los poderosos son quienes tienen derecho a gobernar, y que, si en democracia los ciudadanos dan su confianza a otros, es porque los partidos triunfadores rompen la convivencia y lo que persiguen es llevar al país al desastre. 
 
Esa derecha que lleva cuatro años agrandando la brecha social hasta convertirla en sima, y que en ese tiempo hizo a los pobres más pobres y los ricos más ricos, que dejó sin vivienda a cientos de miles de ciudadanos incumpliendo leyes y sentencias del Tribunal Europeo de Justicia y que acabó con los derechos de los trabajadores y las libertades formales con su ley Mordaza, se proclama a diario ‘defensora de la Constitución’ y del sistema democrático occidental. 

En estos días se produce en nuestro país otra más de las patadas que da el PP a ese sistema que dice defender y a la Constitución que tanto invoca - aunque al ministro de AAEE, García Margallo, se le escapase que excepto el artículo que alude a ‘la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles’, el resto era ‘literatura o papel mojado- al ir a presidir el tribunal que juzgará el caso Gürtel tres magistrados íntimamente ligados al partido acusado de corrupción en esa causa. 

El ponente de la causa será Enrique López, un magistrado cuya biografía está muy ligada al PP, al que debe buena parte de su carrera judicial, y al escándalo, porque a  López le duró poco el nombramiento de vocal del Consejo General del Poder Judicial por el PP, del que no tuvo más remedio que dimitir tras ser pillado por la Policía Nacional conduciendo una motocicleta borracho y sin casco. También fue ponente en conferencias y ponencias de la FAES, la fundación presidida por Aznar y think tank del PP. Otro dato biográfico significativo sobre ese magistrado nada independiente es que ejerce como columnista de La Razón, tertuliano de Interconomía, y es, además, íntimo amigo de los exministros Federico Trillo y José María Michavila. Y si todas esas razones no fueran suficientes para que él, de tener dignidad profesional, se apartase del caso, es cuñado de Miguel Manovel García: la mano derecha de José Luis Ulibarri, uno de los imputados del caso Gürtel.

El tribunal que juzgará el caso de corrupción más escandaloso de la democracia lo completan Concepción Espejel, también exvocal del CGPJ designada por el PP, íntima amiga de Dolores Cospedal, a la que, la ya casi expresidenta de Castilla-La Mancha, condecoró con la máxima distinción judicial, la Cruz de San Raimundo de Peñafort, dirigiéndose a ella como “Concha”, dado el grado de amistad que las une. Espejel se significó en el caso del incendio de Guadalajara, en el que se procesó a varios altos cargos socialistas, al hacerles el PP responsable de las muertes que causó ese siniestro. Espejel, Presidenta de la Audiencia de Castilla-La Mancha peleó para se procesase a los socialistas, cambiando incluso a una juez que consideró que no había causa para tal procesamiento, que al final la Audiencia, sentenció que fue “irrelevante e inútil” porque “desde el inicio están determinadas las causas, la autoría del mismo y la forma en que se produjo”. Más Espejel empleó dinero público y medios judiciales para complacer al PP acusando a los socialistas como parte de su campaña electoral para acceder al poder en Castilla-La Mancha, con la inestimable colaboración de los medios que, poco menos, llamaron pirómanos y asesinos a los cargos de la Junta, entonces presidida por Barreda. El tercer miembro del tribunal es Julio de Diego, un magistrado igualmente conservador, al que une una estrecha amistad con Espejel. 

Dice la prensa, poco amiga de criticar a la Justicia, y menos aún al PP, que la causa de Gürtel cayó en ese tribunal por reparto y que no existió una razón predeterminada. Con todo resulta más que sospechoso que el caso de la corrupción del PP vaya a ser juzgado por tres magistrados que más que de conservadores se les puede definir como de ‘más que amigos’ del PP, como aquel otro magistrado valenciano, Juan Luis de la Rúa, que también era más que amigo del President Camps, y así lo demostró sin disimulo, al despreciar informes policiales y por fin dictando el archivo definitivo de la causa, aunque posteriormente el Supremo obligara a que se celebrase un juicio que no fue sino una pantomima, en la que el jurado sonreía constantemente al acusado al que acabó por declarar inocente, al ignorar cualesquiera pruebas que no fuesen de la defensa, en una puesta en escena de justicia bananera que, dada la ideología de los jueces encargados de juzgar el caso Gürtel, lamentablemente se repetirá. 

Los socialistas de Valéncia y Madrid, que forman parte de las acusaciones particulares, se apresuraron a recusar al tribunal compuesto por jueces tan afines al PP al considerar que Concepción Espejel y Enrique López están contaminados por su proximidad a esa formación y no son imparciales. También uno de los acusados, Luis Bárcenas, presenta una recusación a Espejel por su amistad con Cospedal. Aunque, como sucede casi siempre, las recusaciones quedarán en agua de borrajas en esta especie de República Bananera judicial que es España, donde la separación de poderes no es más que una entelequia. 

Esta es la Justicia de los defensores del ‘sistema’ de ‘democracia occidental’ que dice defender el PP frente a las ‘políticas bolivarianas de los partidos de izquierdas’. Una Justicia que, en este caso, resulta una broma mucho más ofensiva para la dignidad de los ciudadanos que los tuist de un concejal de Podemos o que la acción de protesta de una concejala que, siendo estudiante, participó en una protesta ‘a lo Femen’ en la Universidad, y a la que ya pide esta derecha cínica y tramposa, la dimisión. 

Visto y leído por ahí.

Y estos ¿van a dimitir?

La avaricia de la Patronal no tiene límites

Los ‘respetuosos’ sionistas solo quieren miramientos con ellos.

Rosa María Artal llama a las cosas por su nombre:

La crueldad y maldad de cazadores y gente de la España profunda al descubierto en este reportaje de Público





Comentarios

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…