Ir al contenido principal

Del cierre del caso Couso a la torpeza de los socialistas: Crónicas de un país gobernado por irresponsables.



Aunque hoy sea martes nueve, pareciera trece, de atender a las informaciones que llegan a través de los informativos televisivos o los diarios. Porque al fallecimiento de un verdadero luchador por la libertad y la igualdad, Pedro Zerolo, se suma otra noticia que produce tanta rabia y frustración como el fallecimiento del hombre que verdaderamente creía en la libertad más allá de las reivindicaciones de homosexuales y lesbianas, y que, en muchas ocasiones, abrió ventanas en el PSOE para que entrase un aire fresco del que tan falto está ese partido.

La otra noticia que causa enojo y frustración, amargura e impotencia, es el cierre del caso Couso porque al juez Pedraz le resulta imposible seguir adelante con él tras la modificación del principio de Justicia Universal aplicado por el PP para satisfacer a la asesina dictadura china, o a los criminales militares estadounidenses para que queden impunes sus crímenes contra ciudadanos españoles.

Al acabar en España con el principio de la Justicia Universal el PP se bajó humillantemente los pantalones, dejando la dignidad de este país por los suelos, y demostrando, una vez más, que, a pesar de sus soflamas patrioteras, lo único que le interesa son los negocios y la rentabilidad. Y si para conseguir contratos con los dirigentes de esa aberración que es el régimen chino, corrupto y criminal, ignoran la dignidad del país y los derechos de los ciudadanos para complacer a los políticos de un régimen de una ideología, a la que acusan de pertenecer a los grupos progresistas del país, el comunismo que, en los ricos y dictatoriales chinos, no encuentran reprobable.

Y si a la decisión de acabar con la Justicia Universal del PP hay que ponerle un suspenso, no menos ínfima ha de ser la nota que reciban los socialistas, que están poniendo en riesgo el cambio que expresaron los ciudadanos desean, demostrado en las elecciones autonómicas y municipales, al poner en peligro gobiernos de progreso allí donde se pueden alcanzar con pactos de izquierdas. En el País Valenciá, Ximo Puig, Secretario General de los socialistas, rompió las conversaciones con Compromís, que pueden dar lugar a que la ciudad de València siga regida por una individua tan lesiva como Rita Barberá, o que el Consell vuelva a manos de los populares por una actitud de personalismos e incapacidad política inadmisible en políticos a los que, se supone, deben orientar sus actos en beneficio de la ciudadanía y no en el propio.

El PSPV –Partido Socialista del País Valencià- hace decenios que es una olla de grillos, sin una política clara, con unos dirigentes a cada cual peor desde que, a saber por qué intereses, se cargaron a un Secretario General que parecía un hombre inteligente, Joan Romero, para poner en su lugar a una serie de inútiles, sin ideología o de dudosa izquierda, como Joan Ignaçi Pla, al que sucedió Jorge Alarte –que tuvo, entre otras, la genial idea de rebautizar el partido como Partido Socialista de la Comunidad Valenciana, siguiendo la estela del PP, que siempre abjuró del clásico término País Valencià, propuesta que indignó a las bases- alcalde de la localidad de Alaquas, de una insensibilidad ecológica parecida a la de los populares, con poca facilidad de palabra y personalidad gris, dio paso al actual secretario general, Ximo Puig, elegido no sin cierta contestación, periodista de profesión, exalcalde de Morella y por lo que parece enfermo de un personalismo inadmisible, que parece estar decidido a hacer saltar por los aires la unidad de la izquierda y dando lugar a que el PP siga en el poder al negarse a la negociación con Compromís y con Podemos, dispuesto a echarse en brazos del grupo que es la marca blanca del PP, Ciudadanos, que le permitirá, tal vez eso es lo que busca, hacer, desde la Generalitat, una política socialiberal que no le permitirían llevar a cabo Compromís o Podemos.

Igualmente, en Madrid, el PSM sigue haciéndose rogar en cuanto su apoyo a Carmena, como dio a entender ayer en un programa televisivo el candidato socialista, Antonio Miguel Carmona. Y en Andalucía, su presidenta en funciones, Susana Díaz, coquetea con Ciudadanos, ya que el PP la dio la espalda, porque le horroriza pactar con Podemos, como manifestó desde el principio, porque Díaz, a pesar de su militancia socialista es una señora de derechas.

Con esos reparos, que no se sabe si responden a órdenes de Ferraz –calle donde se ubica la sede federal del PSOE- que puede haberse asustado con las andanadas del PP conminándole a no pactar con Podemos, o si ha decidido volver al seno del socioliberalismo salvaje después de la invitación a su Secretario General para asistir al Club  Bilderberg, está rompiendo las negociaciones con los partidos de izquierdas, sin importarle las consecuencias que tendrá para la ciudadanía que siga gobernando un partido que lo hace en contra de los intereses de la gente.

Si sigue por ese camino va a enfadar a muchos ciudadanos, que, sin duda, se lo harán pagar en las próximas elecciones generales, una vez que hayan demostrado que, efectivamente, el PSOE es lo mismo que el PP, tras haber perdido una estupenda oportunidad para volver a sus orígenes ideológicos y demostrar que se estaban equivocados aquellos que afirmaban lo de  “PP y PSOE la misma mierda son”. 



Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…