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Medios de comunicación: Como una jauría contra el programa de Podemos.



Esta bloguera querría hoy escribir sobre el crimen contra Eva y Adán, esos chimpancés secuestrados en una infame jaula que huyeron, como cualquier preso que ve la oportunidad de recuperar su libertad, y que a Eva le costó la vida porque los responsables de cuidar de los infelices prisioneros ni se plantearon el uso de dardos adormecedores y las fuerzas de seguridad, seguramente por ahorrar, prefirieron asesinarla. Era más fácil abatir a tiros una pobre mona que intentaba recuperar lo que nunca se le debió robar, en nombre de un estúpido negocio que tendría que estar prohibido en todo el mundo. 
 
Mas esta bloguera, que es periodista por formación y vocación, sabe bien que la actualidad manda, y la actualidad es -aparte de la eterna corrupción del PP, de la que cada día hay más datos-, la presentación del programa de Podemos para las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán el próximo día 24. O mejor dicho, la reacción de medios y partidos políticos a la presentación de un programa que vienen reclamando periodistas y políticos del establishment, que no han presentado los suyos, para destrozar a la formación nacida del 15M. 

Los medios se centraron todos en censurar el programa económico de Podemos porque una de las medidas fiscales del programa de la formación de Pablo Iglesias señala que los impuestos autonómicos se subirán a las rentas superiores a los cincuenta mil euros. Ante esa medida reaccionaron con virulencia tertulianos y políticos, acusando a los dirigentes de Podemos de ‘no tener sentido de la realidad’, como manifestó el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, o, como hicieron la mayoría de tertulianos de las televisiones o economistas del sistema, alegando que ‘de esa manera se carga contra la clase media’. 

Resulta curioso que consideren clase media a quien tiene ingresos superiores a esa cifra, o que la mayoría de sueldos la alcanzan, cuando la realidad es que, en el presente, la mayoría de los salarios no superan los ocho mil euros anuales, y que hoy día ser mileurista, que era un desdoro profesional hace unos años, es un privilegio en la actualidad. Otra de las críticas al asunto del programa de Podemos, en lo relativo a la fiscalidad, es que también quiere subir el impuesto de patrimonio a aquellos que lo tengan superior a 400.000 euros. 

Ahí también cargaron contra Podemos tertulianos y economistas “¿Quién no tiene un patrimonio de cuatrocientos mil euros si cualquier piso vale más?” se preguntaba, con indignación, una tertuliana de uno de esos magacines mañaneros enfocados a criticar a Podemos como única línea editorial. Sin duda esa mujer, como otros muchos periodistas que frecuentan las tertulias de los medios del establishment, que ganan más de cincuenta mil euros anuales haciendo de voceros del poder, tienen casas por las que pagaron más de cuatrocientos mil euros. Mas ¿cuántos millones de españolitos tienen casas que valgan cuatrocientos mil euros? Hay doce millones de personas en este país que no tienen ni casa, ni sueldos con los que dar de comer a sus hijos, no ya de 50.000 euros, ni siquiera de 7 u 8.000 euros anuales. Sobreviven, con mucha suerte, con ayudas de 426 euros mensuales. Algunos ni eso. Cero euros de ingresos. 

Para esos millones de personas, a los que Podemos garantiza luz, agua y vivienda aunque no puedan pagar abusivos recibos, o para los desahuciados a los que asegura que facilitará la dación en pago cuando existan deudas vivas, tener un patrimonio de más de cuatrocientos mil euros, o unas rentas superiores a los cincuenta mil, es una entelequia a la que no accederán jamás. Aunque para la prensa y los economistas al servicio del sistema, a los que asusta que llegue al poder un partido que no se ha vendido a los bancos pidiendo créditos, el programa de Podemos es irreal porque son ellos los que viven en una sociedad irreal, al margen de las viviendas sin luz, lejos de quienes tienen que elegir entre comer y pagar un alquiler oneroso para no pernoctar al raso y perjudicar el turismo, como dice Esperanza Aguirre de los sin techo. 

“Podemos ofrece un programa vago que borra los radicalismos” titulaba El País en su portada. “Podemos quiere subir el IRPF a los que ganen más de 50.000 euros” anunciaba El Mundo como si lo que quisiera Podemos fuera instalar una guillotina en la Puerta del Sol. “Podemos subir impuestos” decía La Razón, y la Vanguardia señalaba: “Podemos basa su programa en la subida de impuestos”.  Las cadenas de la caverna fueron más allá y auguraron toda clase de males para la economía de este país, con la subida de la prima de riesgo ‘como en Grecia’, porque la economía razonable para la ultraderecha es la que hace crecer las fortunas de los millonarios, aunque mate de hambre al pueblo. 

Y algunos, sin encontrar argumentos para llamarlos bolivarianos, prefirieron, como Esperanza Aguirre, decir que ‘se disfrazan de moderados’, o acusarles, como hizo algún malintencionado o estúpido tertuliano, de que el programa autonómico ‘ya no habla de dejar de pagar la Deuda’, como si ese asunto tuviese que ver con las autonomías o los ayuntamientos. 

Decía en Facebook el periodista Eduardo Sotillos algo parecido a que no sabe Podemos lo que ha hecho fijando esa cifra de los cincuenta mil euros para subir impuestos porque los tertulianos ganan más que eso por participar en dichos programas. Tenía razón, pero como dijo el propio Pablo Iglesias en la presentación de su programa ‘no podemos gustar a todo el mundo’. 

Y Podemos ha elegido gustar, y trabajar, si le dejan, por la gente de la calle, por los atribulados ciudadanos a los que la crisis y la corrupción del sistema ha dejado en la miseria. Es evidente que su programa no gustará ni a las élites ni a los periodistas que defienden a la casta que es la mano que les da de comer. 

El programa completo de Podemos, sin manipulaciones mediáticas:


Comentarios

  1. Siento asco de este país...que pena de nuestros mayores que muchos se dejaron la piel y la vida por que los suyos vivieran mejor.
    Luis, empiezo a tener asco y eso es peligroso, pues si empezamos toda la buena gente a tener asco de toda la gentuza que no se apea de su machito, esto puede acabar mal, ya que también la buena gente acaba cansándose y entonces ya todo da igual...
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Me pasa exactamente lo mismo.Pero sé qué estamos cansados. Echemos a la casta con un si se puede.Ahora,bien sabemos las dos Españas. Falta poco.. Qué le pasó a España? .. Qué Pena..De momento

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