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La desvergüenza de Rajoy y las mentiras de Aguirre.



El Presidente del Gobierno, Mariano Raxoi, parece que no se entera de nada, o dicho atendiendo al acervo popular ‘no hay peor ciego que el que no quiere ver’. Enrocado en su postura de no cambiar nunca nada, ciego al batacazo sufrido por su partido, que en los comicios del día 24 perdió dos millones y medio de votos, y que si pierde igualmente en las elecciones generales es muy posible –y deseable- que las pierda, ciego a lo que sucede, e incluso a lo que le dicen sus propios correligionarios, Mariano Raxoi Brei aseguró ante las cámaras y los medios que para recuperar la confianza han de ser: "más próximos, cercanos y comunicar más con los españoles", mostrándose convencido de que los españoles en las generales de finales de año reconocerán "el esfuerzo" realizado. 
 
Dejó escrito Williams Shakespeare en Julio César que “los dioses ciegan a quienes quieren perder”, y parece que la diosa democracia está decidida a perder a Raxoi, o, mejor, a hacerlo desaparecer, políticamente hablando. A Raxoi se le rebelan ya algunos de sus barones, víctimas, deben pensar, de las políticas del Gobierno, que les han hecho perder el poder tras las elecciones municipales y autonómicas. 

El discurso de Raxoi, sin autocrítica y haciendo culpable del fracaso a la falta de comunicación con el electorado da la medida de la ceguera del presidente del Gobierno y de una desvergüenza infinita. Porque no, no es la comunicación lo que ha causado la desafección del electorado, sino la corrupción, sus decisiones económicas orientadas tan solo a favorecer a la oligarquía, a los bancos, a las grandes empresas y las grandes fortunas, sus políticas represivas, las medidas antisociales en Sanidad y Educación, su ausencia de empatía con los dependientes, los empobrecidos y su Reforma Laboral que arrastró a los trabajadores al esclavismo. 

Hace falta carecer de vergüenza, de ética, y de moral para atribuir el fracaso del PP a la falta de comunicación. Por mucho que lo niegue, la pérdida de dos millones y medio de votos, pese a ese 27% de electores entre los que se encuentran los de los ancianos seniles y algunos muertos, ha sido un fracaso. No asumir que ha sido su política consistente en cargar la crisis a la espalda de los más débiles, la corrupción nauseabunda que impregna a todo su partido, junto con la prepotencia de sus medidas contra la libertad materializadas en la Ley Mordaza y la Reforma del Código Penal hace pensar que Raxoi está ciego o es un cínico desvergonzado. 

Convencido de que todo cuanto ha hecho lo hizo bien, y que contará con el apoyo de aquellos a los que viene favoreciendo desde que gobierna, la oligarquía y las financieras, la secta católica y una prensa apesebrada, a Raxoi Brei solo se le ocurre como solución para recuperar la adhesión de los ciudadanos ‘comunicar’ mejor sus logros. ¿Qué va a comunicar a una ciudadanía harta de abusos e injusticias? ¿Que el índice de personas en el nivel de pobreza aumentó en solo un año un 2%?, ¿que los ingresos de los españoles se redujeron un 3.5% en solo un año?, ¿que en el 16.9% de los hogares españoles no se llega a fin de mes y que ese índice aumentó en más de tres puntos respecto a 2014?

¿O tal vez comunicando bien a los ciudadanos no practicantes religiosos que regalan a la secta católica miles de millones al año los convencerá de que detraer del erario destinado a Educación o Sanidad es algo sensato y estos no se sentirán  indignados? ¿Será cuestión de comunicación el que juristas de todos los estamentos hayan rechazado la Ley Mordaza o la Reforma del Código Penal por anticonstitucional y propia de una dictadura?

Habría que preguntarle al Presidente a qué llama ‘ser más cercanos’ con los ciudadanos de un partido presidido por un individuo que, ya en su juventud, hablaba de la superioridad intelectual de los ricos sobre los pobres, razón por cual su política educativa consistió en recortar becas y cerrar las puertas de la Educación a los hijos de familias no pudientes. 

El problema del PP no es, como cree o pretende hacernos creer su presidente, un problema de comunicación, sino de democracia. De una democracia que ni él ni el resto de dirigentes del PP asumen, y basta conocer las últimas declaraciones de Esperanza Aguirre para constatar que los integrantes de ese partido desprecian la democracia y a los ciudadanos. 

La lideresa que estaba convencida de que iba a ‘barrer’ en las elecciones a la alcaldía de Madrid, asegurándose así unos años más de, usando su propio vocabulario, ‘mamandurrias’, a la vez que se abría el camino de la Presidencia del Gobierno a la que siempre aspiró, demostró en una rueda de prensa su falta de respeto por la voluntad popular y hasta por la inteligencia de los ciudadanos. 

En una rueda de prensa que causaba alipori e indignación a partes iguales, Esperanza Aguirre, en un desesperado intento de no perder el poder, protagonizó un esperpento de mendacidades e imputaciones sin fundamento, al acusar a alguien tan respetable y decente como Manuela Carmena de ‘amenaza para la democracia’, ‘enemiga de la Constitución’ y ‘antisistema’, cuando la amenaza para la democracia, los enemigos de la Constitución y del sistema han sido los integrantes del PP que, desde que llegó a La Moncloa, vulneró todos los principios constitucionales, haciendo desaparecer el ‘Estado social y de derecho’, la igualdad de los españoles y el Estado del Bienestar que constituía el sistema de organización de nuestro país.

Las acusaciones de Aguirre hacia Carmena, al decir que pretende abrir el camino a Podemos para que llegue al Gobierno con el fin de ‘destruir la civilización occidental’, resultan patéticas y risibles, aunque no dejan de ser peligrosas. Lo que sí resultó patético fue el ofrecimiento a Antonio Miguel Carmona, del PSOE, al que insultó descaradamente durante la campaña, de que presida el Consistorio con tal de impedir el paso a Carmena, o lo que es lo mismo, hacer lo que sea para mantenerse ella en el poder.

Táctica que ha adoptado todo el PP, que está dispuesto a cualquier cosa, dicen, con tal de ‘frenar a Podemos’. Esa obsesión tiene varias lecturas: que no quieran que el partido de Pablo Iglesias toque poder para que no se demuestre que las cosas se pueden hacer de otra forma, que lo haga buscando satisfacer al mundo del dinero o, sobre todo, que si entran en las instituciones coaliciones de Podemos y PSOE se pongan al descubierto sus muchos latrocinios cuando estos levanten las alfombras. 

Dio miedo Aguirre al finalizar su rueda de prensa, cuando con expresión de bruja o de mafiosa aventuró que quizá pueda pasar algo que le dé a ella la mayoría. El fétido aroma del tamayazo se extendió por la sala de prensa y a más de un político de izquierdas, y a millones de votantes, les recorrió un escalofrío por la espalda. 

Raxoi y Aguirre, como exponentes de la más dura derecha reaccionaria siguen tomando a los ciudadanos por idiotas. Mas la ciudadanía se está liberando de un partido de corruptos, totalitarios y falaces y no consentirá ni pactos contra natura ni tamayazos como los de antaño. 

Ha comenzado una segunda transición y ella no tienen cabida los hijos del franquismo.
Esquirlas de actualidad. 
La UE quiere poner paños calientes a la tragedia de la inmigración y quiere que los Estados miembros acojan un número de refugiados que resulta ridículo para lo que supone el drama de los cientos de miles de personas que huyen de países en conflicto del norte de África. A pesar de ello, el número asignado por Bruselas a España, de 5.837 refugiados durante los próximos dos años con el fin de colaborar con Italia y Grecia, los países más afectados por la crisis migratoria en el Mediterráneo no gustaron al ministro de AAEE, García Margallo, dado que el pasado año el número de refugiados admitidos en España fue de 126. Aunque a pesar de la oposición del ministro español, desde la UE no están dispuestos a ceder.
***
"Mero instrumento de manipulación gubernamental". Así calificó el Consejo de Informativos de TVE al programa 'Así de Claro', estrenado la noche del lunes bajo la dirección del periodista Ernesto Sáez de Buruaga. En una nota en la que igualmente criticó la manipulación y falta de pluralismo en la información de la cadena pública, en especial durante la noche electoral, por lo que exigieron la cancelación inmediata del nuevo espacio y la dimisión o destitución de los directivos que aprobaron su contratación. Los periodistas de la cadena estatal aseguraron, en una nota remitida a los medios de comunicación, que el primer programa de Buruaga, emitido el pasado lunes se caracterizó por "una falta de pluralidad e imparcialidad" que, denunciaron, contraviene los principios del Estatuto de información y el manual de estilo de RTVE. Aunque al PP, que tomó por asalto la radiotelevisión pública, le da igual que lo que digan los trabajadores del ente. Su propósito es manipular a los espectadores, aunque, dada la baja audiencia de la otrora cadena pública a pocos puede manipular.
Visto y leído por ahí: 


El Partido Animalista descubre la cara cruel del Rocío
Un análisis sobre el 24M lejos de la caverna
Un divertido análisis de la rueda de prensa de Aguirre




Comentarios

  1. Siempre haciendo los que los demás no hacen.
    Calco exacto de la realidad, es lo que describes.
    Un abrazo

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  2. GUAPA !!! Poquito a poco conseguiremos editar este periodico para periodistas de verdad !!! Estoy pensando alternativas ...... PODEMOS !!!!

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    Respuestas
    1. Eres capaz de hacerme soñar, amiga. Y a estas alturas de mi vida me cuesta.
      Mil besos

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  3. Eres capaz de hacerme soñar, amiga. Y a estas alturas de mi vida me cuesta.
    Mil besos

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