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De perros y cucarachas: El abismo entre el Washington Post y Libertad Digital, con Acebes al fondo.



Ayer fallecía en su casa de Washington, a los 93 años, Benjamín Bradlee, el director que convirtió The Washington Post en el diario de referencia mundial al hacer historia con el caso Watergate,  las revelaciones sobre el espionaje al Partido Demócrata que condujeron a la única dimisión presidencial en la historia de Estados Unidos: la del presidente republicano, Richard Nixon, en 1974. Los estándares de honestidad, objetividad y meticulosidad que estableció Bradlee en el mundo del periodismo animaron a muchos a entrar en esa profesión. Con la investigación del caso Watergate el Post se consolidó como uno de los grandes diarios, gracias a la habilidad y persistencia de Carl Bernstein y Bob Woodward, dos profesionales a los que casi todos los periodistas soñamos emular. 

Casi todos, porque en este país existe otra casta de periodistas, o tal vez de seres que pretenden serlo, pese a que representan lo opuesto a lo que significa el valor y la ética en la información, son los que, vendidos al poder, escriben e informan a su dictado por un plato de lentejas más o menos ilustradas. La investigación del caso Bárcenas ha puesto al descubierto la prostitución de un medio concreto y la corrupción de los políticos paralelamente. Ayer saltaba la noticia de que el Secretario General del PP en 2004, Ángel Acebes, pagó, con dinero de la caja negra del PP, cerca de medio millón de euros a Libertad Digital, la empresa mediática dueña de un periódico digital y una cadena televisiva a través de la que, durante cuatro años, se machacó día tras día con la teoría de la conspiración del 11M, repitiendo las tesis del Gobierno de Aznar, que perdió las elecciones cuatro días después del más sangriento atentado sufrido en Madrid, en el que murieron doscientas personas y resultaron heridas cerca de dos mil. 

El abismo que existe entre la actitud de Benjamín Bradlee, con el caso Watergate, y la de Jiménez Losantos, respecto al 11M, puede parangonarse con la existente entre un perro y una cucaracha. Bradlee se puso al servicio de la verdad, la ética y la decencia política hasta lograr que un Presidente, que hizo un uso torticero de medios para llegar al poder, no pudiese seguir ostentando la presidencia del país más poderoso del mundo. Jiménez Losantos se puso al servicio de los responsables de haber destapado la caja de Pandora del terrorismo islamista por meter a España en la invasión ilegal, inmoral e interesada de Iraq, despreciando la democracia, manipulando a la ciudadanía y difamando a un Gobierno que había ganado las elecciones en buena lid. 

Transcurridos cuarenta años desde que Bernstein y Woodward pusieron al descubierto los manejos de Nixon, y diez desde que el miserable Jiménez Losantos envenenara a la opinión pública con el relato de unas insidias que nunca tuvieron las repercusiones penales que merecían sus andróminas, en las que mantenía que el 11M lo perpetraron  ETA y las fuerzas marroquíes, al servicio del PSOE, la investigación del caso Bárcenas pone al descubierto la razón de por qué Losantos acusaba a Alfredo Pérez Rubalcaba, más aún que a Zapatero, de ser el muñidor del sangriento atentado del 11M, que, en realidad, tuvo su última causa en la guerra de Iraq en la que nos metió Aznar para asegurarse un opulento porvenir, por las prebendas que le ofreció el magnate Murdoch, al servicio de George W. Bush. 

Entonces no se conocían las razones del apoyo incomprensible del Presidente Aznar a la invasión de Iraq –una invasión que dio lugar a la aparición del Estado Islámico, esa atrocidad de intolerancia religiosa, surgida por las nefastas políticas de EEUU en la zona- ni el porqué los medios de la caverna propalaban las teorías conspirativas sobre la autoría del atentado del 11M. 

La investigación del caso Bárcenas, pieza separada del caso Gürtel, que es, en realidad, el caso de la financiación ilegal del PP, la gran trama de corrupción extendida como una mancha de heces por toda la geografía nacional, pone al descubierto la razón de aquella insidia: Libertad Digital y todos medios afines que le emulaban, como El Mundo de José Pedro Ramírez -que participaba encantado en la conspiranoia en su periódico y a través de las tertulias de Jiménez Losantos-, opinaban y  mentían al dictado del Secretario General del PP, Ángel Acebes que, literalmente, compró ese medio –que se sepa, porque quizá hubo más- para que propalaran sus teorías conspirativas, con el objeto de que su partido no asumiese la responsabilidad del mayor atentado sufrido en la historia de esta pseudodemocracia corrupta y manipulada. 

Los intríngulis del caso Bárcenas ponen al descubierto cómo se tramó la compra de acciones del grupo mediático de Libertad Digital, con operaciones de financiación tramposa, a través de la adquisición de acciones por terceros y con el dinero de los ciudadanos, hurtado en beneficio del PP y sus ideas reaccionarias, y pone al descubierto la ausencia de ética, no ya solo de los integrantes de un partido político ,el PP –que a estas horas debería estar ilegalizado dado la cantidad de máximos dirigentes imputados en casos de corrupción, porque, ¿alguien puede ser tan ingenuo que piense que Raxoi no sabía ni tuvo nada que ver con ese fétido magma?- que se aprovechó del dinero robado para manipular la realidad a través de medios sin ética, sino de los supuestos periodistas que se prostituyeron a su servicio. 

Lo dramático no es que Libertad Digital se vendiese al PP y mantuviese la insidia. Lo sobrecogedor es que los medios de papel y un gran número de digitales siguen desinformando y manipulando la realidad en beneficio de la ultraderecha de un Gobierno, el de Raxoi, que dispone de mucho dinero para prostituir profesionales que tienen más de rameras que de periodistas. 

Se podría comparar a Bradlee, Bernstein y Woodward con nobles canes al servicio de la honestidad de la información, y a Jiménez Losantos y su gente con cucarachas que se refocilan en la basura de la corrupción y la desvergüenza. 

Esquirlas de actualidad

La jueza María Isabel Garaizabal ha decidido el sobreseimiento provisional de la causa contra los policías que apalearon a varios periodistas durante la manifestación del 29M, a pesar de las grabaciones realizadas por los compañeros de los agredidos, porque no se puede identificar a los agentes de la UIP que los apalearon salvajemente. "Los hechos investigados son constitutivos de infracción penal, sin bien no existen motivos suficientes para atribuir su perpetración a persona alguna determinada", dice el auto de diligencias previas. Los agentes no llevaban en un lugar visible su número de identificación, incumpliendo la regulación al respecto. Cuando un cuerpo policial, en el que existe una jerarquía, comete una atrocidad, lo normal y lo justo sería que, si los agentes no iban identificados, con la anuencia de sus superiores, que fueran estos quienes asumiesen la responsabilidad penal de la vulneración de los derechos constitucionales. No hace falta ser jurista para llegar a esa conclusión. Aunque no hay que olvidar que los jueces, están bajo la jerarquía del CGPJ, cuyos consejeros elige mayoritariamente el Gobierno, y de la Fiscalía, órgano jerárquico, dependiente de un nombramiento directo del propio Gobierno. La consecuencia es que se dan patadas a Montesquieu y a la dignidad de los ciudadanos. 

El Parlamento europeo ya está, de nuevo, en manos de los especuladores financieros, la oligarquía, la injusticia y la regresión de una Unión europea que se desmoronará a causa de su inoperancia y su servilismo con los poderosos. Esta mañana Jean Claude Juncker, el belga reaccionario elegido por la Fhüreresa Merkel para velar, entre otras cosas, por los intereses de los bancos alemanes fue elegido mayoritariamente por el Parlamento europeo. El nuevo presidente de la Comisión fue votado por 423 eurodiputados, de la derecha, liberales y pseudosocialdemócratas. 209 lo hicieron en contra, la Izquierda Europea, en la que se integran Podemos, Siryza o Primavera Europea, entre otros. También hubo 67 abstenciones, entre las que se cuentan las de los miembros del PSOE, y parte de los de UPyD. Con la votación de hoy se pone en marcha una nueva Comisión en la que están presentes comisarios como Cañete o el portugués Carlos Moedas. El primero, designado Comisario de Energía, tiene intereses en petroleras, el segundo, al frente de la Comisaría de Investigación es ingeniero y empresario y ex trabajador de Goldman Sachs. Una manera como otra cualquiera de poner a las zorras a cuidar de las gallinas. Estos son los tipos que manejan una EU que tan solo beneficia intereses espurios y no a sus ciudadanos. 

La Comunidad de Murcia es, desde siempre, un paradigma de la España profunda, y no dejan sus pobladores de ponerlo de manifiesto con frecuencia. Evidentemente hay excepciones como en todas partes, pero atendiendo a las mayorías que obtiene el PP, la beatería de sus ciudadanos, y el machismo enraizado en sus varoncitos, lo ponen en evidencia, como con el suceso acaecido ante las puertas de un instituto de Caravaca de la Cruz, donde dos jóvenes homosexuales fueron apedreados al final del horario lectivo. El colectivo FELGTB y el murciano No te Prives denuncian "la situación de vulnerabilidad" en la que se encuentran jóvenes y adolescentes en los centros educativos, reflejo, "de una situación que viven cientos de jóvenes y que las administraciones obvian". Y que se produce, a juicio los denunciantes, a causa de "la reforma educativa del ministro Wert, que sacó de la legislación el trabajo en diversidad sexual, de género y familiar que recogía Educación para la Ciudadanía, desaparecida de las actuales materias curriculares, que no contemplan ningún instrumento contra la discriminación y el acoso escolar LGTBfóbico”.

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