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Los viajes del rey y las viviendas de los diplomáticos: Como se derrocha el dinero del pueblo al que se recortan derechos.



Cuando la exministra de Cultura de Zapatero, Carmen Calvo, pronunció la desafortunada frase ‘el dinero público no es de nadie’, estaba poniendo en evidencia el sentido de responsabilidad de los políticos españoles hacia el dinero que sí es de alguien: precisamente de todos y cada uno de los ciudadanos de este país. Mas pareciera que, del rey abajo, nadie de quienes gobiernan tiene asumido que no son más que gestores de un dinero que pertenece al pueblo y no a ellos. 
 
Al pueblo español se le está haciendo pagar la crisis que crearon los banqueros que dispusieron del dinero de todos con la desfachatez de un Rato que, según se supo hoy, devolvió a los grandes inversores el dinero de las fraudulentas acciones preferentes que no se reintegraron a los pequeños ahorradores estafados, al tiempo que a toda la ciudadanía se la está haciendo pagar un rescate que solo beneficiará a los banqueros y a sus amigos del Gobierno. Ese dinero, que ‘no es de nadie’, pero que se carga a una deuda pública absolutamente fraudulenta, fue impuesta por un Gobierno que considera que los sacrificios han de hacerlos los ciudadanos, y los beneficios han de ser para la oligarquía. 

Como el dinero público ‘no es de nadie’, el monarca español se dedica a quemarlo como un habano en continuos viajes a lugares como el golfo Pérsico, para que sus amigos de la oligarquía hagan negocios, y tal vez hacerlos él. Cinco viajes lleva ya efectuados el Jefe del Estado este año, siempre a cargo del erario, acompañado de empresarios que van a concertar grandes negocios de los que solo se beneficiaran ellos. Aunque el gasto se cargue en la cuenta de la ciudadanía. Con el agravante de la ausencia de ética que supone que el representante de todos los españoles ande contemporizando con un régimen feudal y asesino, en el que se violan constantemente los Derechos Humanos. Nada de eso le importa a Juan Carlos de Borbón, amigo de todos los sátrapas de Oriente Medio, los mismos que, desde que reina, le pagan una comisión por todo el petróleo que compra España, a cargo del dinero público. 

Como el dinero público ‘no es de nadie’, el Ministerio de Asuntos Exteriores, abona astronómicas cantidades por las viviendas que ocupan los representantes diplomáticos en todo el mundo. Quizá el dato no se hubiese conocido nunca de no haber sido descubierto que el Cónsul General en Londres, Rafael Jover, hospedó en la casa que pagamos todos los ciudadanos al banquero más que presunto ladrón, Miguel Blesa. ‘El cónsul tiene derecho a invitar a su vivienda a quien quiera’, dijeron desde el Ministerio de Asuntos Exteriores ¿Su vivienda? La casita, situada en uno de los barrios más caros de la capital británica fue abonada por AAEE, a cargo, obviamente, de los PGE. 10.830.340 costó la chocita del cónsul. Da vértigo calcular cuántos millones de euros se les van a las arcas públicas en pagar los alojamientos del personal diplomático en todo el mundo.

Mientras tanto, los españoles de a pie se enfrentan al drama de los desahucios que el pasado año, y con la nueva ley hipotecaria del PP, aumentaron un 11% respecto a 2012. Cuarenta y nueve mil familias más que el año anterior perdieron su única vivienda, desahuciados por unos bancos a los que el pueblo se ha visto obligado a rescatar con su dinero. Ese que no es de nadie. 

No se entiende cómo el pueblo español aguanta tanto y con tanta pasividad, por qué aún consideran –cada vez menos-que el monarca hace una buena labor en el extranjero, cuando esos viajes, que cuestan dinero a todos los ciudadanos, se dedican únicamente a colaborar con que la oligarquía haga pingües negocios. Un monarca que no se acuerda nunca de los problemas de los desahuciados, ni de los recortes a los que se somete al pueblo, que se congratula y apoya la política de un Ejecutivo que tan solo gobierna para los banqueros, no merece ser Jefe de un Estado en el que los únicos que tienen privilegios son los representantes de la oligarquía. 

CCOO denunció que las empresas del Ibex 35, dueñas y señoras del capital, se permiten estafar impuestos, dado que dieciocho de ellas acumulan un total de 62.227 millones de euros en créditos fiscales al cierre de 2013, lo que supone un incremento del 18,6% respecto al año anterior. El ‘crédito fiscal’ es una figura que permite la desgravación de impuestos a empresas sin beneficios, que pueden utilizar hasta 18 años después para reducir el pago de tributos futuros. Una componenda que facilita que las grandes empresas no paguen impuestos en tanto a la ciudadanía se la abrasa con el pago del IVA. Mientras el dinero de las arcas públicas, ese que los gobernantes están convencidos de que no es de nadie, se despilfarra en favores, negocios y viajes de los poderosos, del rey abajo. 

¿De verdad va a ganar el PP las elecciones europeas? Habrá que evitar que nos sigan robando acudiendo a votar a partidos dispuestos a acabar con estas tropelías… ¿O este país está poblado por suicidas?

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Comentarios

  1. Tu artículo es tan exacto de lo que pasa en España, del rey para abajo con los políticos corruptos, que no puedo añadir nada más en este comentario.
    Magnífico artículo que merece, cuando menos una difusión grande para que la gente vaya a votar el 25 de mayo y empezar a echar a toda esta pandilla de ladrones e inútiles que nos desgobiernan.
    Enhorabuena

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