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Elecciones europeas: Lo que no nos cuentan de la manipulación de las encuestas del CIS y a quién beneficia la abstención.



Conocer el resultado de las encuestas electorales del CIS –Centro de Investigaciones Sociológicas, dependiente de la Presidencia del Gobierno-, o de las que publica el diario El País –el que tendría que abrirse a nuevas mayorías, tal que propuso su hoy director Antonio Caño-, causa en quienes ya no soportan más la política del Gobierno de Raxoi sentimientos descorazonadores. ¿Realmente la ciudadanía es tan inconsciente o suicida como para seguir votando a un partido que ha sumido a millones de españoles en la miseria, responsable de que casi el 30% de los niños estén bajo el nivel de la pobreza, promotor de que existan en este país cuatro millones de parados sin prestación, y por ende, perseguidor de libertades y anulador de derechos? Según reflejan las encuestas oficiales sí, este país está poblado por millones de ciudadanos masoquistas o pasotas a los que nada les importa que les empobrezcan, roben o repriman. Más ¿esto es así realmente o el CIS –dependiente de la Presidencia del Gobierno-, o diarios como El País, sometidos por la vía económica a los dictados del Ejecutivo, mienten y manipulan? 

Parece que existen visos de que más allá de la ‘cocina’ de las encuestas el CIS manipula los resultados de las consultas, para desprestigio de sus funcionarios, y manipulación de los ciudadanos. Así lo hicieron saber los trabajadores de ese organismo, profesionales dolidos porque los resultados de las consultas que ellos elaboran se tergiversan a mayor gloria del Ejecutivo. Lo hicieron a través de un aviso un tanto subliminal del que solo se percatan los muy entendidos. Dejaron constancia, en la última encuesta de intención de voto, en un párrafo final en el que se lee: “Dado que los datos de los indicadores “intención de voto” e “intención de voto + simpatía” son datos directos de opinión y no suponen ni proporcionan por sí mismos ninguna proyección de hipotéticos resultados electorales, en este anexo se recogen los resultados de aplicar un modelo de estimación a los datos directos de opinión proporcionados por la encuesta. Procedimiento que conlleva la ponderación de los datos por recuerdo de voto imputado y aplicación de modelos que relacionan la intención de voto con otras variables. Obviamente, la aplicación a los mismos datos de otros modelos podría dar lugar a estimaciones diferentes”. 

Los técnicos del CIS son conscientes de que su trabajo, una vez elaborado, pasa por el tamiz de los responsables políticos que adecuan los datos a sus deseos. De no haberlo hecho el resultado de esa última encuesta hubiera sido otro muy diferente que reflejaría que el 90% rechaza a Rajoy y Rubalcaba, el 80% al régimen en su conjunto que ha provocado la actual situación política y el 70% señala a PP y PSOE como máximos responsables. Sin embargo, el CIS entregó a la prensa un resultado que asegura que el PP obtendría el 31,9% de los votos, el PSOE 26,2%, IU 10,9%, UPyD 8,9%, CiU-PNV-CC, 4,5%, ERC 2,5%, Amaiur-BNG (Los pueblos deciden), 1,9%, Compromís (Primavera europea), 1,7% y “otros partidos” el 6,6%. 

Los técnicos del Centro de Investigaciones Sociológicas se quejaron de que, “la manipulación ha sido escandalosa, como nunca se ha visto” al señalar que “los nuevos partidos, como Vox, Podemos, Movimiento RED, Ciudadanos, Partido X o Recortes Cero están calando ampliamente entre los ciudadanos, pero no nos dejan ni preguntar por ellos”. Tampoco lo hace El País, que cuando pregunta por la intención de voto de los ciudadanos solo les presenta las opciones ‘tradicionales’: PP, PSOE, UPyD e IU. 

Los datos los publica el diario digital ‘La República.es’, un medio virtual que cuenta con escasos lectores, por lo quien habitualmente frecuenta los medios tradicionales se queda con el mal sabor de boca de pensar que sus conciudadanos son mostrencos políticos, acomodados en una indiferencia y un conformismo que parece que dista mucho de la realidad. Con los datos reales de las encuestas cabe pensar que la abstención en las elecciones europeas no será tan dramática como viene propugnando el PP y sus seguidores de la caverna, y en menor medida, pero con cierta pasividad, el PSOE hasta que estallara el asunto Cañete, a causa de las declaraciones machistas de un político que, con su supuesta ‘superioridad intelectual’ sobre las mujeres con las que dice no poder debatir para que no le consideren machista, se inhabilitó para ostentar un cargo en las futuras instituciones europeas, donde esa postura está tan mal vista como la homofobia que impidió que el candidato de Berlusconi, Rocco Buttiglione, optase a un cartera en el Consejo Europeo, después de que la Eurocámara lo rechazase por sus declaraciones homófobas y sexistas.

Que la abstención siempre benefició a la derecha –el gurú pensante del PP, Pedro Arriola, recomendó que se propugnase esa opción como manera de ganar los comicios europeos- es algo que no se le escapa a los sociólogos, aunque últimos datos, como los publicados hoy por el digital Infolibre, especulan con la idea de que por primera vez la abstención de los votantes del PP, enfadados por sus recortes, pero sin otra opción ideológica a al derecha, podrían quedarse en casa. En cualquier caso, la idea de abstenerse porque estas elecciones no van con la ciudadanía es uno de los mayores errores en los que podrían caer los ciudadanos. 

La diferencia está en permitir que las instituciones europeas queden en manos de los de siempre –conservadores y socialdemócratas que asumen las políticas económicas neoliberales- o la de llevar a los órganos europeos opciones como las que representan Syriza o Podemos, partidos que, entre otros asuntos, incluyen en sus programas la realización de una auditoría ciudadana de la deuda pública y privada, con el fin de delimitar qué partes de estas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago, o la reestructuración del resto de deuda. O como quieren Los Verdes europeos que las instituciones de la UE “se ocupen más de las personas que de los bancos”. 

La diferencia entre votar o abstenerse en los comicios europeos está en dejar Europa, una vez más, en manos de los mercados, o ponerla en manos de los ciudadanos. 

No hay color. 

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Comentarios

  1. Desde luego Luisa, no hay color debemos inculcar con todas nuestras fuerzas, que hay que votar, sí o sí.
    Un abrazo

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    1. Sin duda amigo, abstenerse es suicida. Otro gran abrazo para ti.

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  2. Magnífico análisis, Luisa. Hay que votar por la decencia. Lo demás son paños calientes que solo favorecen a la ignorancia. Mi voto por un periodismo comprometido con la ciudadanía.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, J.González, se agradecen tus palabras.

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  3. ¿Conoce nuestra lucha por legislar las #sillasvacías para el Voto en Blanco? Por un #VotoEnBlancoEscañosVacíos ¡Saludos!

    www.votoenblancocomputable.org

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    Respuestas
    1. Sí, la conozco, pero no comparto para nada sus ideas.

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