Ir al contenido principal

Medios y políticos ensimismados en el pasado ignoran las reivindicaciones de las Marchas de la Dignidad



Las protestas y acciones de los integrantes de la Marcha de la Dignidad seguían esta mañana de lunes en las puertas de los juzgados y otros puntos de la capital, y la Acampada por la Dignidad en la Puerta del Sol seguía creciendo pese a las presiones policiales, el hurto de sus pancartas y las amenazas de multas, decididos sus integrantes a quedarse hasta pasadas las elecciones reclamando lo mismo que exigieron los ciudadanos en la manifestación del sábado, no al pago de la deuda, trabajo digno y vivienda para todos. Mas como siempre consideró la prensa, si no se habla de algo no existe. Y los medios se empeñaron en ocultar esas acciones, ningún periódico ni cadena televisiva prestó atención a las movilizaciones del domingo y del lunes, algunos digitales dan escuetas noticias de la manifestación ante los juzgados exigiendo la puesta en libertad de los detenidos el sábado, aunque la prensa de papel y las televisiones ignoraron todo lo relativo a las protestas ciudadanas. Todos los medios se volcaron en loar la memoria del expresidente Suárez, poniendo en evidencia que los representantes de los partidos, ensimismados en su mundo de alfombras y arañas de cristalitos, de parlamento con olor a rancio, ponían más interés en hablar del pasado, de la llamada transición, que de las reivindicaciones de los ciudadanos, colaborando así con los medios en el ejercicio de ignorar la realidad. 
 
A ello se prestaron no solo los representantes de la derecha sino de esa supuesta izquierda que aún se preguntará por qué no conecta con la ciudadanía, como el expresidente Zapatero o el líder de Izquierda Abierta, Gaspar Llamazares. A ninguno de ellos se le ocurrió aludir a lo que estaba sucediendo en las calles de Madrid, al ocupar su atención únicamente en los capítulos de una historia que se nos contó y sigue contando con la intención de que creamos que lo que en la actualidad vivimos es una democracia, cuando en la calle se está viendo que es tan solo una falacia más del sistema. 

El sentimiento de engaño de muchos ciudadanos que creyeron en lo que en tiempo de Suárez se nos vendió como ‘la transición’ va calando en quienes sufren la brecha social, el paro, la ausencia de prestaciones, la corrupción, la ley mordaza, la violencia policial y los desahucios. Se percibe aquella transición como una farsa cuando se ve la impunidad de policías asesinos sobre los que se niega la extradición para que sean juzgados en otro país, porque en este, con la admirada transición, los genocidas quedaron impunes. Se palpa cuando se piensa en los cientos de miles de esqueletos que aún están enterrados en cunetas o fosas comunes, en bosques o tapias de cementerios.

Se cae en la cuenta entonces de que nos confundieron con aquella transición que en nuestra ignorante juventud nos creímos liberación de la dictadura. Nos vendieron ideas falsas, nos engatusaron como a incautos con la historia de una reconciliación que no era sino el mirar para otro lado y perdonar los crímenes de una dictadura que estuvo cuarenta años sin perdonar ni la más mínima opinión contra ella. Quienes aceptaron el cambalache de régimen, la falacia de una transición que no fue tal, ahora se unen para mostrar su admiración por el presidente Suárez y celebrar su política. 

Desde el punto de vista de quienes consideraron que aquella transición era lo mejor que podía sucederle al país, indiscutiblemente lo hizo muy bien. Mas para quienes deseábamos una verdadera democracia, que en la actualidad escasea cada día más, la transición no fue sino el lavado de cara de un régimen fascista para ser admitido en los círculos internacionales, un lavado de cara que no supuso un cambio real, como vemos en el presente, con el Gobierno del PP, heredero directo del régimen franquista, que nunca podría haber triunfado si la transición lo hubiese sido de verdad y la dictadura se hubiese hecho de verdad el harakiri como dicen los hagiógrafos de Adolfo Suárez. 

¿De qué democracia se habla en un país en el que en un foro de la policía, agentes cuya obligación tendría que ser velar por ella se permiten expresar opiniones como las aparecidas hoy en los que agentes antidisturbios hablan de ‘tirar de pistola’ contra los manifestantes sin que inmediatamente sean expulsados del cuerpo? ¿Qué democracia es la que no permite que los ciudadanos rodeen pacíficamente el edificio de la Bolsa, donde se congregan los máximos explotadores del sistema, causantes de la crisis y ladrones de los derechos y el bienestar del pueblo? 

Adolfo Suárez, que abjuró de su falangismo y su adscripción al Movimiento franquista para intentar un cambio a lo ‘Gatopardo’, ‘Que todo cambie para que todo siga igual’ como decía el Príncipe de Salina en la obra de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, contó con la colaboración de traidores a la izquierda: Santiago Carrillo y Felipe González que, a cambio de integrarse en el sistema y pisar mullidas alfombras bajo arañas de brillantes cristalitos, dejaron a sus militantes a la intemperie, huérfanos de líderes y de reivindicaciones. Ignorados y ninguneados los seiscientos muertos de la transición a manos de la policía o la extrema derecha.

El fallecimiento de Adolfo Suárez ha puesto en evidencia la distancia sideral que existe hoy día entre los políticos, los medios y el pueblo. Porque en tanto que unos y otros se ensimisma en loas al pasado, el pueblo se afana en defender unos derechos que los políticos de la supuesta izquierda ignoran, ocupados en lanzar miradas al pasado y los de la derecha se dedican a robarles. 

Y dentro de unos días nos pedirán nuestro voto diciendo que quieren cambiar las cosas…

¡SALVA ESTE BLOG Y AYUDA A SU AUTORA!
La situación económica de esta bloguera es desesperada. Si quienes gustáis de la lectura de este blog contribuyerais con una pequeña cantidad solventaríais su desesperada situación porque muchos pocos hacen un mucho.
Puedes ver cómo hacer una donación en el siguiente enlace:
Esta bloguera es miembro de la

Comentarios

  1. Ahora mismo han echado a la acampada en Sol, pero a hostias...
    Tristeza sigo teniendo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario en la entrada

Entradas populares de este blog

Susana Díaz: El enemigo en casa

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…