Ir al contenido principal

José Couso aún tiene quien le defienda: La rebelión de Pedraz contra la liquidación de la Justicia Universal




La anulación en España del principio de Justicia Universal decidido por el Gobierno del PP y que ya sufrió un importante recorte durante el mandato de Zapatero, cuando en 2009 lo limitó a que los responsables de los delitos estuviesen en España, o implicados ciudadanos españoles, no ha sido aceptado con la docilidad que esperaba el Gobierno de Raxoi. Algunos jueces no están dispuestos a aceptar lo que consideran un incumplimiento de leyes internacionales y una injerencia del Gobierno en su trabajo. El juez Santiago Pedraz está entre los togados que no aceptan plegarse a los caprichos del Ejecutivo de Mariano Raxoi ni a las presiones internacionales y se niega a archivar el caso contra el sargento Thomas Gibson, el capitán Philip Wolford y el teniente coronel Philip de Camp, responsables de los disparos que asesinaron a José Couso cuando este filmaba la entrada de los americanos en Bagdad desde un balcón del Hotel Palestine, en el que estaba alojada la prensa internacional, en lo que, además de un asesinato, fue un disparo contra el derecho a informar. 
 
Santiago Pedraz argumenta que archivar el caso contra los asesinos de José Couso supondría incumplir el IV Convenio de Ginebra sobre protección de las personas civiles en tiempo de guerra. Ese tratado, suscrito por España, obliga a perseguir sin limitación alguna los delitos contra las personas y los bienes protegidos en caso de conflicto armado. El IV Convenio - ratificado por España en 1952- forma parte del ordenamiento jurídico español y su cumplimiento está por encima de las leyes nacionales, según recordó el magistrado. 

Santiago Pedraz conoce bien el caso, en su día se trasladó a Bagdad, consultó a expertos de balística, hizo mediciones y comprobaciones ópticas para calibrar si los militares que dispararon contra José Couso veían o no qué hacía el cámara y si tenía en las manos un arma o una cámara. Tras semanas de concienzuda investigación el magistrado procesó a los tres militares, aunque podría haber extendido el procedimiento a los responsables políticos de la barbarie, porque nadie duda de que los disparos contra el hotel Palestine fueron disparos contra la libertad de información que el gobierno de EEUU quería eliminar para poder barbarizar en la ciudad ocupada sin testigos. 

La anulación llevada a cabo por el Gobierno de Raxoi, que tuvo su prolegómeno en las limitaciones que puso ignominiosamente el de Zapatero, responde, nadie lo duda, a una bajada de pantalones de los gobernantes españoles ante las potencias que chantajean de mala manera con la anulación de substanciosos negocios, como hicieron los chinos, o sencillamente con la arrogancia y prepotencia del Gobierno de EEUU en la época de Bush, cuando el embajador en España presionó al Ejecutivo socialista y al fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, para que se archivase la causa contra los asesinos de José Couso. 

Que hubo presiones, y que el Gobierno de Zapatero se plegó, o hizo que se plegaba, a las exigencias de los norteamericanos se supo años después por la filtración de documentos por parte de Wikileaks. En cables enviados por el embajador de EEUU a Donald Runsfell se daba cuenta de sus entrevistas con Teresa Fernández de la Vega y Bernardino León, en las que ambos se comprometieron a hacer lo posible para que el caso no siguiese adelante.
Así el caso Couso se abrió y archivó en varias ocasiones hasta que el juez Santiago Pedraz lo asumió, se trasladó a Bagdad y tras las conclusiones después de una concienzuda investigación, dictó orden de búsqueda y captura contra los tres militares responsables del asesinato del cámara de T5. 

Otros jueces no han sido tan rebeldes como Pedraz, al que el PP no ha dudado en calificar de extravagante y de actuar movido por un sesgo ideológico, sino que preguntaron a las partes si debía archivarlo, así lo hicieron los jueces Ruz y Eloy Velasco, que tampoco deben tener muy claro si la decisión gubernamental ha de cumplirse o no. 

La anulación por parte del Gobierno de Raxoi del principio de Justicia Universal, que distinguió en tiempos a nuestro país como señero en la lucha contra los genocidios y abusos de regímenes dictatoriales es vista por el exjuez Baltasar Garzón como una arbitrariedad que usurpa la función de los jueces en lo que el exmagistrado calificó como "una interferencia que castiga el Código Penal".  Para Baltasar Garzón la obligación de los jueces es desobedecer una ley claramente inconstitucional y que vulnera los tratados internacionales, además de constituir un escándalo fuera de nuestras fronteras.  

La anulación del principio de Justicia Universal en la legislación española fue muy mal recibida por colectivos judiciales y de fiscales, y por amplios sectores de la sociedad, porque a nadie se le escapa que la decisión gubernamental se tomó para contentar al gobierno chino, del mismo modo que la limitación que puso el Ejecutivo de Zapatero para que no se pudiese investigar en nuestro país las matanzas de Sabra y Chatila en Palestina se hizo justamente cuando el presidente supuestamente socialista viajaba a Israel. 

Es evidente que para los gobernantes pusilánimes y más interesados en mantener buenas relaciones con los poderosos que la dignidad como país, es más importante no molestar y hacer negocios que los principios de justicia y dignidad. 

Tendremos que pensar en buscar políticos dignos y valientes, en lugar de cobardes e indignos, capaces de darle patadas a la separación de poderes, antes que tener roces con quienes los presionan con su arrogancia. 

¡SALVA ESTE BLOG Y AYUDA A SU AUTORA!
La autora de este blog necesita la ayuda y solidaridad de sus lectores no ya para seguir escribiendo sino para sobrevivir. Sé solidario con quien lucha por mantener la dignidad profesional y la libertad de expresión.
Puedes ver cómo hacer una donación en el siguiente enlace:
Esta bloguera es miembro de la

Comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo que viertes en tu artículo. Pero veremos lo que dura la 'proeza' de Pedraz. con esta caterva de cagados serviles que tenemos de desgobernantes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo confianza en Pedraz, hizo una investigación exahustiva y sabe lo que hace y dice, estamos a un pasito de un nuevo escándalo de incumplimiento de tratados internacionales, acabarán llamando la atención al Gobierno de Raxoi, y este se bajará los pantalones en cuanto les griten desde fuera...espero

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…