Ir al contenido principal

Encuestas distorsionadas, dudas del electorado y Conferencia Política del PSOE: La torpeza de la izquierda dará el triunfo a la derecha.

La pasada semana se conocieron los datos de la encuesta mensual que el CIS –Centro de Investigaciones Sociológicas- hace cada mes sobre la intención de voto de los ciudadanos. El resultado, que confiere al PP una subida electoral de casi punto y medio y al PSOE una bajada que le deja a siete puntos del partido de Raxoi, no deja de causar una gran sorpresa porque parece mentira que el electorado prefiera que lo gobierne un partido que, en los dos años que lleva al frente del Ejecutivo, ha desposeído de casi todo a la mayoría de los ciudadanos frente a cualquier otra formación, ya sea PSOE, IU o incluso UyPD, el partido que, por algo será, es defendida por el ultraderechista – y delincuente condenado por tráfico de drogas- Sáenz de Inestrillas.

De la publicación de la encuesta del CIS cabría pensar que los ciudadanos de este país son unos lelos masoquistas a los que le gusta que les hurten derechos, y que, además, olvidan que el partido en el Gobierno está implicado en el más escandaloso caso de corrupción acaecido a lo largo de los treinta y tantos años de pseudemocracia.

Mas, si se estudia bien esa encuesta hay otro dato que la mayoría de medios silenció para no disgustar a los amos y quitar brillo al triunfo del PP, que señala que la intención directa de voto, lo que manifiestan los ciudadanos a bote pronto, es que el PSOE obtendría un 13% frente al 11% del PP, a la vez que la simpatía que concita la formación de Rubalcaba es superior a la que atrae Raxoi en 4 puntos.

Que tampoco es que sea una diferencia para lanzar cohetes, teniendo en cuenta las políticas que está llevando a cabo el partido de Raxoi, empecinado en maltratar a la ciudadanía, como parece gustarle a  Ruiz Gallardón, quien dijo en su momento que ‘gobernar a veces es causar dolor’, intención y finalidad muy diferentes a las de los partidos socialdemócratas, que siempre consideraron que las acciones de gobierno tenían que estar orientadas a conseguir la felicidad de los gobernados.

Aunque esa afirmación fuese anterior a cuando los socialistas de toda Europa abandonaron el concepto socialista de la economía para hacerse neoliberales y fastidiársela a todos, incluidos ellos mismos.

La homogeneidad de políticas económicas debe estar detrás del resultado de las encuestas que hace que la mayoría de ciudadanos manifiesten, en un amplio 55%, que no saben que votarán, o que se apuntan preocupantemente a la abstención, que siempre da lugar al triunfo de la derecha que acude a los comicios como un solo hombre con la papeleta de la gaviota en el sobre, sin cuestionar las acciones de sus líderes, como de consuno hace la izquierda.

En cualquier caso, del estudio de las encuestas que van publicándose, y aunque aún falten dos años largos para que se convoquen elecciones generales, el panorama que perfilan es el de un pueblo sin cultura política y sin capacidad para la reacción.

Aunque también podría sospecharse que las consultas no se llevan a cabo de forma tan aleatoria como dicen las empresas consultoras y siempre preguntan a un espectro de población sin capacidad de respuesta y entre los que curiosamente no hay nunca gente de la que se manifiesta en contra de las políticas del Gobierno.

Tal y como están las cosas en este país, lo esperable sería que el electorado, engañado por un partido, el PP -que no habló de recortar la sanidad ni la educación, ni de hacer una reforma laboral inicua y pensada únicamente para satisfacer a la oligarquía, que juró que no daría dinero a los bancos-, diese un giro a la izquierda.

Mas el problema está en que el electorado se pregunta a qué izquierda votar, dado que sigue pareciendo tan obtusa como para seguir dividida en dimes y diretes y personalismos, en lugar de hacer lo que hizo el PP en su momento, ocupar todo el espectro de la derecha, desde la muy extrema hasta el centro derecha.

Parece inconcebible que los políticos de izquierdas no sean conscientes de esta realidad y sigan peleándose entre si, pugnando por ser los guardianes absolutos de su respectiva ideología, a cada cual más pura según ellos, en lugar de aunar esfuerzos para formar un bloque inexpugnable que supere a la derecha.

La Conferencia Política del PSOE dio la impresión de que podría ser el inicio de una unión deseable mas tristemente impensable con los mimbres que usan los líderes de izquierdas para tejer el cesto de la unidad. La noticia de que Garzón y gente del partido de Llamazares se sumaría a los debates quedó en un fuego de artificio, en la pólvora mojada de las declaraciones posteriores del propio Llamazares, o del líder de IU, o las realizadas hoy mismo por ese santón de la izquierda que es Julio Anguita que ha manifestado sobre la "supuesta refundación del PSOE", que "ni Groucho Marx lo diría mejor, puesto que no dice nada, sólo tópicos y lugares comunes".  

Cuánto mejor harían los líderes de la izquierda en emplear sus armas monolíticamente contra la derecha y en agruparse en torno al PSOE, para hacerlo cambiar y llevarlo a sus orígenes de izquierdas, alejándolo de la tierra de nadie ideológica en la que actualmente habita.

Aunque la culpa no se puede cargar toda en los líderes de los partidos a la izquierda del PSOE puesto que este está dando, en su Conferencia Política indicios de hasta donde son capaces de llegar y estos son muy decepcionantes, dado que, si muchos jóvenes socialistas consideran que el futuro de su partido ha de pasar por regresar a las esencias del auténtico socialismo, ahí están los popes del PSOE, como Felipe González, que parece no resignarse a seguir imprimiendo unas ideas conservadoras a la formación creada por Pablo Iglesias, y la actual dirección, a enrocarse en las mismas viejas políticas económicas neoliberales que fueron la causa de su ruina.

Porque las declaraciones realizadas hoy por el expresidente González, al afirmar que ‘la respuesta socialdemócrata a la situación debe ser una economía de mercado, competitiva’, lanzando así un misil a la línea de flotación del socialismo, que debe intervenir la economía en beneficio de la mayoría, son letales. González se enroca en las políticas económicas que llevó a cabo en su día Pedro Solbes, que fue el guardián de la ortodoxia neoliberal cuando era Comisario de Asuntos Económicos en la Comisión Europea.

Y esa misma política es la que llevó a cabo la vicepresidenta económica de Zapatero,  Elena Salgado, próxima a Solbes en su orientación, que aplicó también una economía de manual neoliberal.

El culmen de esa política, contraria a los principios socialdemócratas, se plasmó en   la modificación de la Constitución, que incluyó la exigencia de llevar a cabo la práctica eliminación del déficit público en las arcas del Estado, respondiendo a las demandas realizadas por el gobierno alemán y por el Banco Central Europeo.

Si el PSOE sigue manteniendo una política neoliberal en lo económico, de poco le servirán los ofrecimientos de otros asuntos, como la igualdad efectiva de las mujeres en cuanto a salarios, si estos siguen siendo de miseria y si el partido obligado a ofrecer una alternativa a las políticas de recortes del actual Gobierno no plantea una reforma fiscal progresiva, el control de las empresas en cuanto a salarios y derechos de los trabajadores o el de la banca especuladora.

La izquierda tendría que unirse, formar un bloque monolítico y aguzar, además, su ingenio, para conseguir llevar su mensaje a un electorado despistado y, las más de las veces, manipulado por una prensa sometida, prácticamente en su totalidad, al poder del dinero y del Gobierno del PP, encantada en contar los resultados cocinados de las encuestas, pero que oculta con verdadera obstinación la intención directa de voto de los ciudadanos.

Si te gusta este blog y lo que en él se cuenta puedes contribuir con una pequeña aportación económica para ayudar a su autora, en paro desde hace más de tres años. 
Muchas pequeñas cantidades de muchos lectores me pueden sacar del aprieto. En el enlace que aparece en el recuadro podéis ver cómo ayudarme:

Esta bloguera es miembro de la

Comentarios

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…