Ir al contenido principal

El PP o los señoritos del cortijo: Dinero público para subvencionar la España retrógrada, cruel y machista.

Los integrantes del PP, partido que gobierna en la actualidad en el Ejecutivo de la Nación y en la mayoría de las autonomías, tienen el concepto que siempre tuvo la derecha al creer que el país es su cortijo particular y el dinero público de su propiedad, por lo que se considera libre de manejarlo a su criterio y, las más de las veces, de forma arbitraria, absurda e injusta.

Al tiempo que liquida el Estado del Bienestar, reduce las prestaciones sanitarias, hurta dinero a la Escuela Pública para subvencionar colegios religiosos que, incluso, segregan a los niños por sexo, en un ejercicio de paso atrás en la educación, deja sin sanidad a los inmigrantes y a los ciudadanos sin prestaciones o los obliga a pagarlas de su bolsillo con lo que llama ‘copago’ y que, en realidad, es un repago pues se supone que los gastos sanitarios se costean con lo que ingresa el erario, priva de becas a los estudiantes y hace desaparecer el dinero destinado a la Dependencia, la Investigación o la Memoria Histórica, el PP destina millonadas a subvencionar asuntos que concitan la crítica de propios y extraños, sin que los gobernantes actuales, de alma de terratenientes del siglo XIX, se cuestionen por un momento que el dinero público no se usa para caprichos de cuatro chiflados reaccionarios.

Así, con la oposición de todos los partidos del arco parlamentario y un 77% de la sociedad en contra de esos mal llamados espectáculos aprobó, al hacerse eco de una ILP presentada por el mundo de las salvajadas taurinas –empresarios, ganaderos y toreros-, y promocionada y apoyada por el PP, reconocer como Patrimonio Inmaterial Cultural del país esos crueles espectáculos y pretenden, además, que sean reconocidos como ‘Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO’, asunto que ya ha encontrado la oposición de asociaciones internacionales de defensa de los animales, partidos políticos de otros países y prensa internacional.

Nada más conocerse la aprobación por parte del Senado de la declaración de ‘Patrimonio Cultural Inmaterial’, la prensa internacional reaccionó anunciando que si España se atrevía a llevar al foro internacional esa petición lo considerarían una provocación a la que, evidentemente, se opondrá.

Solo en Alemania, país a cuya líder, Ángela Merkel, el presidente Raxoi muestra una infinita sumisión, se publicaron nada menos que veinte artículos nada más conocerse la aprobación por parte del Senado. Y los titulares no fueron nada favorables a una medida que costará mucho dinero al erario y que, desde Europa, vigilarán que no se utilice ni un solo euro de la UE en tales salvajadas, en aplicación de una medida impulsada por Bélgica y aprobada por su parlamento, para ser presentada ante las instituciones europeas.

‘España ha perdido su dignidad’ ‘Apoyo al lobby taurino de un PP plagado de corrupción’, ‘Los toros, espectáculo cruel pertenecen a un pasado obscuro impropio del siglo XXI’, son algunos de los titulares de los artículos en los que se critica abiertamente la decisión de un Gobierno dispuesto a subvencionar la crueldad de unos empresarios explotadores y con las manos manchadas de inocente sangre animal, al tiempo que los ciudadanos sufren el problema de paro, trabajos estacionales mal pagados y contratos basura.

Desde Europa anuncian que vigilarán que el Gobierno de Raxoi ‘no emplee el dinero europeo para promocionar ese espectáculo cruel’ a la vez que critican y muestran su asombro por el hecho de que el Ejecutivo español obligue en algunas regiones  a los escolares a acudir a presenciar esas ceremonias de brutal tortura.

A pesar de las críticas y la estupefacción de los europeos, el ministro de Incultura, el impresentable José Ignacio Wert, destina en promocionar la salvajada por antonomasia cientos de millones, al tiempo que le hurta presupuesto a la Educación, a las artes, al cine y la cultura en general, castigándola con impuestos que exime de pagar a los empresarios taurinos, algunos de ellos involucrados en negocios ilegales, como el tráfico de personas para la prostitución, porque ese mundillo, además de cruel, es insufriblemente machista.

Mas el machismo es algo que no preocupa en absoluto al partido de Gobierno, que no duda en regalar miles de millones a la secta más machista que existe en este país, la católica. La Conferencia Episcopal, presidida por el retrógrado cardenal Rouco Valera recibe para sus caprichos, adoctrinamientos, manifestaciones en contra del deseo de los ciudadanos y demás acciones nada democráticas, trece mil millones del dinero de todos los ciudadanos; dinero que el PP detrae de las necesidades del pueblo para entregarlo a una secta perniciosa para la igualdad, la libertad y la dignidad de la ciudadanía.

El último capítulo, hasta ahora, del uso de dinero público en contra del sentir de los ciudadanos y de la propia Constitución que proclama la igualdad de todos los ciudadanos sin discriminar, entre otras causas, por el sexo de las personas, lo perpetra el Arzobispo de Granada, Javier Martínez, al editar el libro de una autora italiana, Constanza Miriano, titulado ‘Cásate y sé sumisa’, en el que se recomienda la servidumbre de la mujer al marido, en un modelo de matrimonio desigual, opresor y anticuado.   

El libro fue publicado por la editorial Nuevo Inicio, por voluntad directa del Arzobispado de Granada. En esa obra, que puede adquirirse por 16 euros, se pretende enseñar a las mujeres ‘cómo ser obediente y sumisa’. Esa misma editorial, que se nutre del dinero que entrega el Ejecutivo a la secta católica, pretende, a decir de la web del arzobispado, promocionar ‘la dignidad cultural de la fe’. Con el dinero de todos, incluidos los contrarios a esa secta reaccionaria.

El Arzobispo de Granada, que debe tener serios problemas psicológicos con las mujeres, es un viejo conocido por su pertenencia a la reacción más ultramontana y machista, porque ya protagonizó en el pasado polémicas en relación con el papel de la mujer y la igualdad. Hace unos años, en una homilía, aseguró que “si una mujer aborta da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar de su cuerpo”. Martínez comparó la Ley del Aborto y el régimen de Hitler, asegurando que “los crímenes nazis no eran tan repugnantes” como los que permite cometer la norma.

El PP, que tendría que velar por el cumplimiento de la Constitución, sin embargo, regala dinero a manos llenas a una secta que cuenta entre sus componentes a individuos como el Arzobispo de Granada, al que tendrían que haber procesado por incitación a cometer delitos de abusos y violación.

Al tiempo destina el dinero público a promocionar una salvajada que solo defienden quienes viven de ella, o los ultramontanos fascistas que identifican la brutalidad de la tortura animal con las señas de identidad de un país que no se parece en nada a lo que intenta imponer un partido, el PP, que cree ser dueño del dinero público, con el mismo estilo chulesco de los señoritos del cortijo que creen suyo, en lugar de un país democrático en el que no se debiera disponer del dinero público para promocionar brutalidades o sectas reaccionarias.

Si te gusta este blog y lo que en él se cuenta puedes contribuir con una pequeña aportación económica para ayudar a su autora, en paro desde hace más de tres años. 
Muchas pequeñas cantidades de muchos lectores me pueden sacar del aprieto. En el enlace que aparece en el recuadro podéis ver cómo ayudarme:

Esta bloguera es miembro de la 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Susana Díaz: El enemigo en casa

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…