Ir al contenido principal

Radiografía del rencor: Los mismos eslóganes que en el 39

“El PP logró minimizar los daños en la presentación pública del acto, en lo que se vio por televisión. Pero en directo, en la calle, entre los manifestantes, la manifestación se le fue de las manos a la dirección en varias ocasiones, y los miembros de su cúpula difícilmente olvidarán el mal rato que pasaron en la plaza de Colón”.Así concluye el artículo que el periódico El País dedica hoy a la manifestación de asociación de víctimas de ETA de extrema derecha. Porque no nos dejemos cegar por el número de manifestantes –doscientos mil, han coincidido en computar esta vez medios, policía y organizadores, sin que suceda lo que viene ocurriendo con las protestas contra las decisiones de Raxoi, de las que, aunque participen dos millones, siempre son veinticinco mil según la policía- no se trata de todas las víctimas de ETA.

Esa manifestación, a la que igualmente han acudido víctima de delitos comunes, muy mediáticas, y no pocos ultraderechistas, ha congregado a lo más reaccionario y vengativo de este país, y sobre todo, a aquellos que desconocen el sentido de la palabra justicia y la confunden con venganza, tal vez porque nadie les explicó nunca que la Ley debe atenerse siempre a unos principios que ellos o desconocen por falta de formación, o desprecian por ideología ultramontana.

He de aclarar, por si mis palabras dan lugar a suspicacias, que esta bloguera sufrió a lo largo de su vida el zarpazo de ETA al ver morir a un gran amigo, dos conocidos, familiares directos de amigos muy cercanos y que sufrió, también, una amenaza por haber escrito en el periódico en el que trabajaba algo que no gustó a la banda.

Mas la situación personal no puede influir, como por fortuna no lo ha hecho en víctimas directas del terrorismo, a la hora de tomar posiciones en una cuestión sumamente delicada y que, hoy, los manifestantes han demostrado que no quieren solucionar, sino que lo único que buscan es la venganza ajena a la ley.

Viendo los informativos de distintas cadenas, se podía escuchar a gente que daba la impresión de no conocer, ni por asomo, ningún principio legal. Desconocen, o hacen que ignoran principios democráticos tan básicos como la imposibilidad de aplicar legislación alguna con derecho retroactivo, como hicieron al aplicar la doctrina Parot a quienes ahora el TEDH ha considerado debían ser dejados en libertad.

Quedándose en la cáscara de lo que ha ocurrido hoy en la plaza de Colón, podría recurrirse a la ironía, o un infantil sentimiento de venganza para, mirando al PP, decirles aquello de ‘habéis recibido una dosis de vuestra propia medicina’ en alusión a las barbaridades que decía esa formación cuando gobernaba Zapatero e intentaba, y logró, acabar por la vía pacífica y razonable con la violencia etarra.

Con la manifestación de hoy, las víctimas de la ultraderecha, y la ultraderecha que no ha sido víctima pero que las manipula para seguir imponiendo lo que viene queriendo imponer desde el año 39 -su prepotencia contra cualquier vencido, porque no entiende otra manera de vivir y pensar que la de machacar a quienes creen sus enemigos, cuando posiblemente sus enemigos sean ellos mismos, su impotente poquedad y su violencia cerril-han demostrado que les importa más sus pulsiones personales que el interés del país.

Querer ‘vencedores y vencidos’ no solo no ayuda a nada a la solución de un problema que ha costado casi mil vidas a lo largo de muchos años, sino que da indicios de lo que esa gente desea imponer a la sociedad de este país. Porque no solo quieren a ETA vencida, quienes hoy clamaban contra el TEDH no lo hacía solo por una sentencia que se ajusta a los principios del derecho democrático de cualquier país civilizado, lo hacían por la victoria de la cerrilidad contra el derecho, del fascismo contra la libertad, del país de ‘si ellos tienen ONU nosotros tenemos dos’, de cuando Europa criticaba la dictadura fascista del general Franco, sobre una España libre y europeísta.

Los manifestantes, envueltos en banderas inconstitucionales, las proclamas en contra del TEDH, las palabras de la presidenta de la AVT reprochando al tribunal europeo que se haya ‘reído de ellos’ es el eterno y siniestro discurso del fascismo que aún alienta en este triste país, donde existen gentes que consideran que el derechista Gobierno de Raxoi no lo es suficientemente por lo que le llama ‘traidor’, al tiempo que el PP sigue difamando al PSOE, al culparle de la sentencia del alto tribunal en razón a que uno, uno solo de sus integrantes, fue nombrado por Zapatero y, como jurista responsable, se pronunció en el pasado en contra de la retroactividad de la doctrina Parot.

Quienes hoy se manifestaron pidiendo venganza, la aplicación retroactiva de leyes que tienen un dudoso encaje constitucional –como lo tiene el aumento de los cuarenta años de pena, que no admite la ley de leyes, o la cadena perpetúa revisable que contempla el Código Penal de Gallardón- y que se aplique con efecto retroactivo esos cambios legales, no solo desconocen los básicos principios de la legalidad de cualquier país civilizado, sino que están tentando al diablo provocando que la bestia etarra dé un portazo al proceso de paz y vuelva a las armas.Sin preocuparles, en un ejercicio de egoísmo atroz, que en el futuro se pueda dar el drama de que existan más víctimas. 

Mas pareciera que a esta gente, que proclama su defensa a ultranza de la vida, cuando de la vida de las células fecundadas se trata, tienen muy poco respeto por la vida de quienes en el futuro podrían perderla si se sigue provocando a la bestia dormida.

Sentirán mucho dolor y mucha rabia, tienen derecho a sentirlo, a lo que no tienen ninguno es a imponerlo a todo un país, ni pretender el regreso a una sociedad intolerante y vengativa, como la que impusieron en el 39 los fascistas, los mismos quienes, a la hora de clamar venganza contra los violentos de ETA, reclaman impunidad para los crímenes del franquismo, porque consideran, a unos y otros, objeto de su odio, y por lo tanto acreedores de su intolerancia.


Estamos listos en este país con los reaccionarios que claman venganza siempre con la misma impunidad.  

Si te gusta este blog y lo que en él se cuenta puedes contribuir con una pequeña aportación económica para ayudar a su autora, en paro desde hace más de tres años. 
Si os animáis a ser solidarios, podéis ver cómo en el siguiente enlace. Muchas pequeñas cantidades de muchos lectores me pueden sacar del aprieto. En el enlace que aparece en el recuadro podéis ver cómo ayudarme:

Esta bloguera es miembro de la

Comentarios

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…