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LA CEOE y la UE aprovechan la cortina de humo de Gibraltar para machacar a los trabajadores.

 Este verano de calor sofocante, que en nada responde a las previsiones de aquel meteorólogo francés que predijo para este país un estío más frío y lluvioso que nunca, no se caracteriza en la información por las habituales ‘serpientes de verano’, que en el pasado eran la solución de las redacciones a la sequía informativa del ferragosto. Muy al contrario, el Gobierno del PP se ha encargado de que no haya que recurrir a esas noticias infladas y muchas veces inventadas, para entretener a la audiencia, al proporcionar munición suficiente a la prensa escrita y las televisiones con el asunto de Gibraltar. Las tertulias televisivas se llenan, según la ideología de la cadena, de análisis más o menos patrioteros sobre un asunto que huele a rancio y que no va cambiar en nada, porque los gibraltareños antes se embarcan en una guerra que ser españoles. No han querido serlo nunca, y es la principal razón por la que los gobiernos británicos jamás han querido negociar con los españoles. Y no lo quieren ser no solo por los beneficios fiscales, sino porque siendo ciudadanos británicos tienen unos derechos cada vez más escasos en este triste país y una democracia que aquí estamos muy lejanos de gozar. Con esas causas de nada le sirven las bravatas al Ejecutivo español, ni a los voluntariosos y reaccionarios militares en la reserva que, como hacía anoche un general retirado en la tertulia de Intereconomía , reivindicaba la necesidad de presentarse con la Armada frente a las costas del peñón, no se sabe si con la intención de reproducir una batalla naval al estilo de la de Trafalgar, o de repetir la gesta de la Armada Invencible, dos aventuras en las que este país salió más que trasquilado.

Y aunque las reivindicaciones sobre la roca van a tener el mismo resultado que siempre, un berrinche de los españoles más patrioteros, incluido el Ejecutivo, y un ridículo más a nivel diplomático, la pataleta sobre Gibraltar, como cortina de humo para mantener ocupados a los medios, con el fin de que no sigan dando la lata con la financiación ilegal del PP y las tirada de manta de su extesorero, Luis Bárcenas, le está dando buenos resultados al Gobierno del PP, otros ha decidido explotar el filón para ver si, mientras mantienen al pueblo entretenido con el ardor patrio de recuperar la roca, cuelan algunos abusos más en la legislación laboral, con el propósito de acabar de una vez y por todas con los restos de los derechos de los trabajadores.

Así la CEOE, también aprovecha el asunto de Gibraltar para pedir más flexibilidad en las condiciones de trabajo. La que le ha proporcionado la última reforma laboral le ha dejado insatisfecha, y dice que quiere “potenciar abiertamente” el contrato a tiempo parcial, aunque éstos hayan crecido un 8,22% en el último año. Quiere aplicarlo sin contar con los trabajadores, en una vuelta de tuerca más encaminada a convertir al proletariado en siervos de la gleba.  

Como bien se sabe, esa organización empresarial ha contado en su dirección con prohombres de comprobada solvencia ética, como el encarcelado Díaz Ferrán, que dejó a deber millones de euros a los trabajadores de Marsans, y otros tanto a los usuarios de su compañía aérea, o Arturo Fernández, implicado en fraudes  a la SS y pago de sueldos en negro, José de la Cavada, que quería privar a los trabajadores de los días libres por fallecimientos de familiares directos, o su jefe personal, de nombre olvidado, que fue sancionado por abuso y malos tratos contra el personal laboral de esa modélica entidad.
Los empresarios españoles, que tienen mucho más de señores feudales o de traficantes de esclavos, cuentan, además, con la inestimable colaboración del FMI y la UE, cuyo comisario de Economía, Olli Rehn, secundó raudo la sugerencia de la señora Lagarde, de que en España, para combatir el paro, gobierno, patronal y sindicatos lleguen a un acuerdo para reducir los salarios un 10% idea que, de momento y con la boca pequeña, ha rechazado el Ejecutivo y la patronal pero que, sin duda, considerarán en breve como la panacea de la solución a la crisis.

El señor Rehn mostró su convencido apoyo a las sugerencias de Lagarde en su blog y estando de vacaciones, mas la UE se ha apuntado a la sugerencia que pronto se convertirá en una indicación que el Gobierno neocon de Raxoi se apresurará a imponer por decreto ley, como hace habitualmente desde que llegó al poder con trampas, ignorando al Parlamento y las reglas democráticas.

Los personajes que recomiendan esa bajada de sueldos, sobre unos salarios que no alcanzan ni los mil euros en uno de cada tres trabajadores, Lagarde y Olli Rehn, perciben unos salarios mensuales que rondan los trescientos mil euros, cifras algo menores, pero que no perciben la mayoría de trabajadores españoles a lo largo de un año, perciben los altos funcionarios de la UE, cuyos salarios mensuales no bajan de los veinte seis mil euros. Es de preguntarse cómo se consiente que perciban esos salarios unos individuos que lo único que están haciendo es hundir la economía europea como demuestra las políticas económicas que se llevan a cabo en otros lugares, como los otrora admirados EEUU, donde sin bajar salarios ni tomar medidas que lleven a la miseria de sus ciudadanos, están creciendo y saliendo de la crisis.

El proletariado de este país, que tendría que tomar conciencia de que lo es, y no esa clase media aburguesada que soñó con ser, no tiene más salida que reaccionar a tanto abuso, porque en tanto permanezca indiferente y acobardado ante los abusos, por el miedo a perder puestos de trabajo mal pagados, o no encontrar un trabajo donde será explotado, la CEOE, la UE, el FMI y el Gobierno seguirán cometiendo abusos hasta dejar exánimes y en la miseria a todos los ciudadanos de este país que no pertenezcan a la oligarquía y a la clase política.

Hasta que no nos libremos de la influencia y las presiones del FMI y la UE - que nos está utilizando de conejillos de laboratorio, con la misma crueldad que emplean algunos investigadores con esas criaturas y cuantas se ponen a su alcance para elucubrar experimentos que no suelen servir para nada-, no saldremos de la crisis y la explotación que está cayendo sobre la otrora clase media, fruto de una maniobra pensada para acabar con los derechos y las libertades de los ciudadanos, una vez que cayó el muro de Berlín y los explotadores se vieron con las manos libres y sin cortapisas para aplicar su modelo. Mientras la gente tenga miedo de perder sus miserables salarios o la esperanza absurda de que las cosas mejorarán por si solas, los derechos irán cayendo por una pendiente que solo lleva a una sima.

Hay que reaccionar, salirse de la zona euro, denunciar la deuda odiosa, mandar a hacer puñetas al FMI, como hicieron el pasado países que salieron de la recesión en cuanto se libraron de ese vampiro económico y tomar las riendas de la economía de este país, en el presente en manos de una oligarquía explotadora y un Gobierno complaciente y vendido a ella.

Adenda

Los partidos masyoritarios se tapan las culpas del accidente ferroviario de Androis

La comparecencia hoy de los presidentes de Adif y Renfe ha servido para constatar lo que se sospechaba desde que se produjo el siniestro del tren Alvia que descarriló en la curva de A Grandeira, cerca de Santiago. Ambos directivos coincidieron en que las infraestructuras de esa vía sufrieron modificaciones en el proyecto por ahorrar, y por las prisas de poner en funcionamiento un tren que no era lo que se anunciaba a bombo y platillo. 

El presidente de Adif, Gonzalo Ferré, situó en 2010, cuando José Blanco era ministro de Fomento, la decisión política y técnica de prescindir del sistema de frenado automático ERTMS en el tramo de la vía Santiago-Ourense en el que se produjo el descarrilamiento que causó la muerte a 79 personas el pasado 24 de julio. Ese sistema, según declaró hace diez días el propio Gonzalo Ferré, hubiese evitado la catástrofe. Tampoco explicó por qué el PP, en el tiempo que lleva gobernando, no tomó medidas para garantizar la seguridad de los viajes, que ahora, tras el siniestro parece que va a tomar.

En cualquier caso, en un ejercicio de indecencia política, PSOE y PP, se han puesto de acuerdo en decir que las responsabilidades por el accidente son técnicas y no políticas, por lo que consideran ‘que no tiene sentido buscar responsabilidades políticas’. Evidentemente es mucho mejor buscarlas en un pobre trabajador al que crucificar, en un ejercicio de irresponsabilidad y de ausencia de ética, como han demostrado en la Comisión de Fomento del Congreso, en la que ambas formaciones han coincidido en echar la culpa del siniestro a los técnicos, olvidando su responsabilidad a la hora de vigilarlos, aunque cobren por ello.

Luego se quejará el PSOE de que la gente reproche a esa formación ser lo mismo que el PP. Posiblemente gente nueva, y menos vinculada a los ex altos cargos del PSOE que no cumplieron con su responsabilidad cuando gobernaban, mantendría otra actitud. Mas, mientras permanezcan en la dirección del PSOE aquellos que fueron responsables de los errores del pasado, ese partido no contará con la afección de los ciudadanos y nos hará pagar a todos la torpeza de no soltar un lastre que no solo le perjudica como partido, sino que perjudica a todos los ciudadanos.

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