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Bárcenas, la bomba de relojería y las cintas de Peñas

Cuando ayer, a primeras horas de la tarde, se supo que el juez Pablo Ruz había ordenado el ingreso en prisión de Luis Francisco Bárcenas Gutiérrez, un pensamiento común ocupó los cerebros de, posiblemente, la mayoría de los españolitos de a pie y, sin duda, de la totalidad de los integrantes del PP ‘¿Cuánto tardará en tirar de la manta?’

El interrogante, obviamente, no respondía al mismo sentimiento. Para muchos estaba implícito el deseo de que de una vez por todas se haga luz sobre uno de los asuntos más turbios registrados en la historia de esta pseudodemocracia, en la que los partidos sufren un gran desprestigio a causa, precisamente, de turbios negocios  como los que reflejan los papeles del tesorero, gerente, senador y conseguidor, muy probablemente, de los dineros del PP. Para los altos cargos del partido que sustenta al Gobierno, sin embargo, la pregunta tiene un significado muy diferente, la de la preocupación por lo que pueda contar ese caballero arrogante, deportista, un punto chulesco, y, desde luego, muy vivo; porque nadie con pocas luces puede hacerse con la cantidad de dinero que dicen que ganó, aunque en sus últimas declaraciones aseverase que ‘el dinero no es solo mío’. Dicen que, en Génova 13, sede nacional del PP, la mayoría de los altos cargos están aquejados de un sentimiento de pavor incontrolable.

Se puede entender el espanto de un partido en el que, durante años, desde que se produjeron las primeras detenciones del Caso Gürtel, siente sobre sus cabezas una espada de Damocles –que pendía, atada del techo por un solo pelo de crin de caballo, sobre la cabeza de un adulador cortesano del tirano de Siracusa, Dionisio II, según una leyenda de la Grecia Clásica que recogieron, entre otros, Horacio y Sículo- que amenaza su prestigio personal y hasta el poder del PP. Porque si Bárcenas tira de la manta, bien podría suceder, como ha vaticinado el Coordinador General de IU, Cayo Lara, que “el día que Bárcenas cuente toda la verdad, cae el PP y con él el Gobierno".

Se entienden, aunque se esté lejos de aprobarlas, las palabras y fintas del PP, desde que se hizo público el Caso Gürtel, hasta hoy mismo. Sus intentos de negarlo todo, y de culpabilizar a todos sin asumir sus culpas, ha sido una constante. ¿Quién puede haber olvidado las acusaciones de Dolores Cospedal culpando a la ‘policía de Rubalcaba’, al juez Garzón, a El País, a Zapatero, a las fuerzas siniestras del infierno, o a una conjura judeomasónicacomunista si se terciaba, de lo que se iba manifestando como un escándalo de presunta financiación ilegal del PP, de sucios negocios, mordidas y sobresueldos que, con cada vez más fuerza, van a aflorando al sumario? Tampoco hace tantos días, desde que Carlos Floriano, lanzase un mensaje de subliminal acusación a la justicia, al decir que ‘no es la causa del PP, sino contra el PP’.

Con la detención de Luis Francisco Bárcenas Gutiérrez, todas esas acusaciones contra todo se ha evidenciado la falsedad de las palabras de los dirigentes del PP, porque el auto del juez Ruz –que parece tentarse la toga con mucha prudencia, en cada decisión que toma, para no dar lugar a que alguien se agarre a las viejas técnicas del partido que sustenta al Ejecutivo- es considerado como ‘sereno y coherente’ hasta por el Fiscal General del Estado que, de ese modo, avala no solo la actuación del togado, sino y también, la postura de la Fiscalía que solicitó la prisión preventiva contra todos los pronósticos, que hacían pensar que el Ministerio Fiscal se abstendría, de no oponerse, a la prisión preventiva de Bárcenas, como pedían la acusaciones particulares.

La postura de la Fiscalía es lo que ha desatado todas las cábalas, suposiciones y conjeturas. ¿Acaso tan poco teme el PP a Bárcenas, como para no impedir que el Ministerio Fiscal apoye el auto de prisión? Dicen que una de las cuestiones que pueden desatar la lengua del tesorero millonario es, precisamente, esa falta de apoyo de la Fiscalía –al pretender que, al estilo de una república bananera, pusiese su mano protectora sobre él para quedar impune a cambio de su silencio-, lo que sería el detonante de esa ‘bomba atómica’, destinada a hundir definitivamente los cimientos de la cúpula del PP. Y se especula, así mismo, que la decisión de la Fiscalía ha sido apoyada por el mismísimo Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que estaría tramando, con esa medida, hacerse con el poder en su partido, si se conocen con datos probados, el cobro de unos sobresueldos ilegales que pueden dar al traste no solo con la imagen, sino hasta con el poder del Presidente del Gobierno y de ese partido.

El silencio del PP con ese comunicado patético de tan solo diecisiete palabras supone la incomodidad, o cautela, de un partido que parece temer expresar cualquier idea, preocupado por las consecuencias de sus palabras. Tanta que, tan aficionado como es el partido de Génova, a colgarse medallas, ni siquiera ha osado manifestar, como hicieron en otras ocasiones, que ellos están decididos a ser modelo de trabajo contra la corrupción.

Temor, pavor, preocupación, angustia, cautela… no saben los dirigentes del PP, empezando por el propio Mariano Raxoi, cómo afrontar una situación en la que, si se decide ‘Luis el cabrón’ a precisar de quién es el dinero guardado en paraísos fiscales, y cuánto cobraron los ministros de los Gobiernos de Aznar, no es que se tambaleen los cimientos del PP, es que caerán en mil pedazos como un edificio demolido con una explosión controlada. Con la diferencia de que esa voladura se amenaza incontrolada, y capaz de arrasar cuanto ahora se mantiene en pie, aunque, sin duda, con numerosos apuntalamientos que van quebrando poco a poco.

Una de esas estibaciones ha caído hoy con la decisión de la Audiencia Nacional, al considerar válidas las grabaciones realizadas por José Luis Peñas, el exconcejal del PP de Majadahonda, que gravó sus conversaciones con Francisco Correa en el que este reconocía haber llevado a la sede del PP en un solo día ‘mil millones de pesetas’.

Correa, Álvaro Pérez, Pablo Crespo, López Viejo y Bárcenas, entre otros, presentaron un auto pidiendo la invalidación de esa prueba. Vieja táctica que ya protagonizó el PP, entonces con éxito, con el Caso Naseiro, y que sugirió en su día el entonces togado del caso y exministro, actual embajador en Londres, Federico Trillo.

El auto de la Audiencia Nacional cierra, definitivamente, la posibilidad de que se invalide como prueba las cintas grabadas por Peñas. Todos los esfuerzos llevados a cabo por el PP, incluida la inhabilitación del juez Baltasar Garzón, se revelan en el presente como inútiles.

Hable o no Bárcenas, pintan bastos para el PP porque, con celeridad como pide –‘aparta de mi este cáliz’-a la Justicia, o la sugerencia de que se cierre ya el sumario, de poco le va a valer ante una máquina que se asemeja a una apisonadora, destinada a dejar al partido en el Gobierno convertido en una oblea.  


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Comentarios

  1. Espero y deseo que por fin la Justicia, no sea Pesticia y lleven a todas y todos los ladrones a la cárcel, pero al mismo tiempo devuelvan todos los dineros que nos han robado, que no se olviden los jueces.
    Tu escrito como siempre, claro, conciso y fenomenalmente escrito.
    Como no quiero que desaparezca este magnífico blog, permiteme que te envíe un 'reconocimiento'. Gracias.

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  2. Muchas gracias, Javier, te agradezco mucho tu solidaridad, en estos momentos, precisamente, que la administración se niega a cumplir con su obligación de abonarme una prestación, sobrevivo gracias a gente generosa como tú.

    Yo también espero que la Justicia actúe por una vez y ya para siempre, con la contundencia que se requiere en un país democrático, lejos de decisiones de república bananera como en el pasado. Y que acabe con esa 'asociación de malhechores' que parece que es el PP, interesado tan solo en hacer de oro a sus dirigentes complaciendo a la oligarquía y las grandes empresas. Por ejemplo, y creo que hoy trataré el asunto ¿a qué si no a intereses bastardos se debe la nueva Ley de Costas?

    Un abrazo

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  3. La Ley de Costas, la Ley de Transparencia, la Le Electoral, la...Un desastre esto es peor que una república bananera...peor y me quedo corto.
    Sigue escribiendo por favor...Un beso

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  4. Enhorabuena por la entrada. Creo que estamos de acuerdo al pensar y desear que L.B. tire de la manta que cubre la basura depositada durante años en el Partido Popular. Hemos olido esa basura, pero eso no es suficiente para una justicia alienada por el poder político. Como definía en una de mis entradas, esto es una "Plutocracia", el poder del dinero. No descartemos, no obstante, que Bárcenas pueda salir de la cárcel... al fin y al cabo es el extesorero del partido en el poder. Un saludo, @adriantsn

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