Ir al contenido principal

Lo que no cuenta ni Gobierno ni prensa de las medidas que impone Bruselas



Cada vez que se anuncian presiones o medidas de obligado cumplimiento que dicta Bruselas, tiembla no solo el Gobierno, sino toda la sociedad. Se da por hecho que cualesquiera de las medidas que impone la UE van encaminadas a machacar al pueblo y a privilegiar a los bancos. Y es cierto en parte, mas hay una serie de medidas y de advertencias que se hacen desde Bruselas que la prensa no cuenta, no se sabe si por que toda ella quiere fomentar el antieuropeismo, por que los encargados de contarlo son unos inútiles o, bien, por que el Gobierno no facilita la información completa y los periodistas se conforman con el comunicado de prensa que les pasa el Ejecutivo, de donde expurga a su conveniencia, aquellas que le dan coartada para llevar a cabo sus implacables políticas neocon. 

Después de que ayer la UE anunciara que relaja los objetivos de déficit, aplazando el 3% exigido hasta 2016 y permitiera que el del presente año alcance el 6.3%, se supo que ese relajamiento de exigencias tenía unas contrapartidas, que, además, han de cumplirse a fecha fija y sí o sí. No se trata esta vez de recomendaciones o sugerencias, sino que la UE exhorta al Gobierno de Raxoi para que las aplique antes de fin de año. 

Desde los medios, se nos cuenta que Bruselas reclama que se suba el IVA del 10% a algunos productos. Inmediatamente la prensa ha clamado por el hecho de que se suba ese tipo a productos de perentoria necesidad o el de las famosas ‘chuches’, pero nadie ha aclarado nada. ¿Estará exigiendo Bruselas que se suba el IVA de algunos productos de lujo que van cargados con ese gravamen no se sabe bien por qué? Porque existen en el mercado algunos productos solo asequibles por las grandes fortunas que cuentan con esa imposición y es fácil pensar que tal vez la UE haya detectado el sinsentido. Cosa que no nos contará la prensa oficial, ni los sesudos economistas, que aparecen en las televisiones y guardan silencio sobre este asunto, no se sabe si por desconocimiento o por servilismo. 

Un claro ejemplo de como tergiversa el Gobierno de Raxoi las indicaciones de Bruselas es el asunto sanitario. Para justificar las privatizaciones en el sector sanitario y la retirada de atención  a los inmigrantes viene justificándose en las indicaciones de la UE. Pero ahora el organismo supranacional lo ha dejado bien claro, al decirle que lo que ha de hacer es racionalizar el gasto farmacéutico y,  por el contrario, exige que no se abandone la atención de las clases más vulnerables, seguramente escandalizada ante la muerte de inmigrantes a los que este Ejecutivo negó la asistencia sanitaria. Del mismo modo que algunas autonomías se la han negado a ciudadanos europeos, y por lo que la UE ha abierto un expediente al Estado español.  

Otro de los asuntos que quiere Bruselas que aborde el Gobierno es el sistema impositivo de las empresas. ¿Quizá porque se ha escandalizado ante el 1% de las SICAV? Porque a la vez que impone subir ciertos tramos de IVA y otros impuestos, también ha dicho que deben retocarse a la baja los de las clases más modestas. 

También se informa de que la UE exige la reforma de las pensiones, la revisión de la reforma laboral, la optimización del sistema sanitario, la creación de un Consejo Fiscal Independiente, y, de que la exigencia de subir los impuestos medioambientales supondrá una subida de los carburantes. Todas ellas, la mayoría de las medidas dictadas por la UE, supondrán de nuevo más sacrificios para el pueblo, según nos cuenta la prensa que, da la impresión, se limita a transmitir un comunicado salido de Moncloa. 

Lo chocante es que, de las más de treinta medidas cuyo cumplimiento exige Bruselas, no se hable en prácticamente ningún medio, de aquellas que ponen en evidencia que la UE se fía poco del Gobierno, y que, además, le obliga a cumplir unas directrices sobre las que ya aconsejó en el pasado y sobre las que el Gabinete de Raxoi hizo oídos sordos. 

Porque una de las exigencias que impone la UE al Ejecutivo es la de un examen sistemático del gasto de las administraciones públicas; lo que en sajón se conoce como ‘accountability', palabra que no tiene equivalente en castellano, quizá porque el concepto es desconocido para los políticos patrios, aunque sea práctica generalizada en todo país civilizado, y que consiste en la evaluación de las políticas y en la rendición de responsabilidades. E implica, entre otras cosas, que todo gasto público debe ser evaluado, y mantenido o retirado en función del resultado de la evaluación. Si es eficaz, se mantendrá, si no lo es, se eliminará. Y advierte que habrá de hacer una evaluación sobre las grandes obras públicas, debido a que Europa está harto cansada de ver como en este país se derrocha el dinero en grandes proyectos que no benefician sino a los políticos que los realizan y a sus amigos empresarios, los que forman esas tramas de corrupción que tantos millones vienen costando al erario. 

Si el Ejecutivo de Raxoi ha de someterse a una exigente ‘accountability, es posible que tenga que dejar de regalar a manos llenas dinero de las arcas públicas a la secta católica y otros dispendios, que hacen que no exista dinero para partidas destinadas a ayudar a las personas en estado de necesidad, cuyo número viene multiplicándose a causa de los altos índices de la tasa de paro. Sobre ese asunto, del que el Gobierno no ha piado, la UE exige que “ponga la lucha contra la pobreza en su agenda reformista y que adopte y aplique las medidas necesarias para mejorar los servicios de ayuda de calidad a las familias”. 

Lo que hace sospechar de que la implacable política contra el pueblo de la que el Ejecutivo viene culpando a Bruselas no va a ser tal, sino una añagaza para llevar a cabo una política neocon más propia de los republicanos estadounidenses que de lo que siempre fue la UE. Y resulta significativo ese ‘ponga en su agenda’ tomado literalmente de las medidas que exige la UE. 

Otra de las medidas de las que no ha informado la prensa o, el Gobierno, y cuyo cumplimiento exige Bruselas, es la de fomentar el alquiler de viviendas, no solo aprobando medidas que tan solo benefician a los arrendadores y dejan a los arrendatarios a los pies de los caballos, sino que la conmina a que vuelva a poner en marcha ayudas para el alquiler que el Ejecutivo eliminó de un plumazo en cuanto llegó al poder. 

Y cómo no, la UE esta vez ya no recomienda, sino que exige al Gobierno de Raxoi que tome medidas eficaces contra el paro, y muy especialmente contra el juvenil, conminándole, además, a que lleve a cabo un sistema de asistencia individualizada a los desempleados, que tenga en cuenta sus perfiles profesionales y sus necesidades de formación. Cuando el Gobierno dice que Bruselas quiere que se dé otra vuelta de tuerca a la reforma laboral, tal vez no es en abaratar aún más el despido, como pretenderá hacer, sino evaluar la actual reforma, para corregir algunos excesos que han dejado a los trabajadores sin unos derechos con los que cuentan en toda Europa.

Al conocer las exigencias de la UE, y tras ver cómo llamó la atención al Gobierno español por el problema de los desahucios, y más recientemente la llamada de atención del presidente del BCE, Mario Draghi, que reprochó la falta de atención que la nueva Ley Hipotecaria presta a los problemas de los desahucios. Habrá que pensar que no es la UE la causa de todos nuestros males, sino un Gobierno de ideología fascista, instalado en la idea de que gobernar es tan solo hacer negocios con sus amigos, favorecer a banqueros y grandes fortunas y llenarse la cartera de sobres. 

Si te gusta este blog y lo que en él se cuenta, puedes contribuir con una pequeña aportación económica a mantener un espacio de libertad de expresión y ayudar a su autora, condenada al paro por el PP y que no recibe prestaciones ni ingresos de ningún tipo. De seguir en esta situación, al cortarme la luz y el teléfono no podré seguir escribiendo. Un solo euro puede ser suficiente. Puedes hacerlo en la siguiente dirección:

     http://luisa-diariodeunaperiodistaenparo.blogspot.com.es/

Comentarios

Entradas populares de este blog

26J: ¿Pucherazo o estupidez del pueblo?

Susana Díaz: El enemigo en casa

Crónica en negro del País Valencià: ¿Carlos Fabra implicado en asuntos mucho peores que la corrupción?

Quienes gustan de la historia, saben que muchos acontecimientos nunca explicados por los coetáneos de hechos ominosos, acaban apareciendo claros como el cristal con el transcurrir de años, o de los siglos. Acontecimientos políticos, guerras sin sentido que respondían a intereses económicos ocultos o, incluso, a pasiones de índole sexual, se desvelaron con el paso del tiempo aunque, para quienes fueron testigos directos hubieran constituido secretos insondables.
Una publicación catalana, El Triangle, sacaba a la luz en días en pasados un artículo sobre el crimen de las niñas de Alcàsser en el que, según recoge un amplio reportaje en su edición de papel, la confesión de un arrepentido podría implicar al todopoderoso y corrupto Carlos Fabra, expresidente de la Diputación de Castellón durante largos años, en una red de pornografía infantil que llevaba a cabo, igualmente, un amplio abanico de actividades ilícitas: importación y venta de cocaína procedente de Panamá, tráfico de armas, trapic…