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PP: ¿Descontrolado, fascista y corrupto?



Quizá la pregunta que titula este posteo pueda parecer a algunos algo disparatada. Hay quien piensa que no se puede hacer acusaciones tales al partido que ha ganado, dicen, que legítimamente las elecciones. Mas viendo el modo como se desarrolla la vida política de este triste país, y las acciones, intenciones y declaraciones de muchos de los integrantes del partido que sustenta el Gobierno, desde los destacados políticos de la dirección, a los cargos medios o incluso de base, podría pensarse que la borrachera de poder que le supuso obtener una mayoría absoluta, un tanto injustificada, los ha llevado a perder el oremus democrático y sus integrantes, enardecidos por ese triunfo electoral, han decidido convertir este país en su cortijo, anulando cualquier atisbo de crítica u oposición, al implantar, de facto, una dictadura en toda regla. 

Señales de que han perdido el norte en cuanto el respeto al juego democrático no solo se ven en su comportamiento parlamentario -que arrolla cualquier atisbo de control por parte de la oposición, al negar la posibilidad de que se lleven a cabo cualesquiera iniciativas que puedan ponerlos en situaciones ligeramente incómodas-, sino en las declaraciones de algunos de sus integrantes, o sus siniestros planes de control de medios de comunicación, con el objeto de dejar absolutamente muda cualquier postura mínimamente crítica.  

Porque el Gobierno está dando preocupantes señales de que prevé medidas contra  cadenas o periódicos que no se muestren dóciles con el poder. Utilizando la anulación por parte del Supremo de una decisión del Gobierno de Zapatero que acordó la concesión de un múltiple digital –cuatro emisoras- a las principales cadenas generalistas, el actual Ejecutivo quiere represaliar a empresarios como José Manuel Lara por no poner la mordaza a profesionales de la Sexta como Jordi Évole, el Gran Wyoming o Antonio G. Ferreras, profesionales que no se dedican, precisamente, a hacer loas de la política del PP. 

El propio Consejo de Ministros podría haber tomado la decisión de acabar con la tolerancia con cadenas como La Sexta o periódicos como El País, este último, diario que, desde hace meses, lleva una deriva claramente pusilánime a la hora de enjuiciar las políticas del PP, por mucho que se atreviese a publicar los papeles de Bárcenas. De que los propósitos del Ejecutivo son ciertamente preocupantes da información el Confidencial Digital que, en un artículo sobre la política de comunicación del Gobierno*, hace constar la frase de un miembro del Gabinete que afirmó que “nos dicen que hemos sido muy buenos, pero eso se ha acabado”. 

Y si hay señales de la voluntad del PP de acabar con cualquier medio que critique su labor, las declaraciones de algunos de sus militantes dan cuenta de la ideología fascista, de un partido en el que muchos de sus integrantes están decididos a acabar con la democracia. Cabe destacar las atrocidades escritas por el Vicesecretario de Política Sectorial y Colectivos del PP, Concejal de Empleo en el consistorio de Rincón de la Victoria, Antonio González López, que en su perfil de Facebook escribió una sarta de burradas que causan una profunda alarma en tanto que, aunque algunos pueda alegar que se trata de una opinión personal exagerada, responde a ideas harto utilizadas por la prensa cavernaria y en los comentarios que un escuadrón de miembros pagados del PP, van escupiendo en los foros de no pocos medios de comunicación, a diario y con cualquier pretexto. 

El desmesurado concejal de un pueblo cuyo nombre tiene claras connotaciones guerracivilistas expresó en su perfil de Facebook, entre otros disparates, que, “en la anterior legislatura, hemos tenido un Presidente de gobierno que se autodefinió “rojo”, consecuentemente, militante de la ideología más tiránica y asesina del siglo XX, prima hermana de la nazi y la fascista que bebían de las mismas fuentes socialistas. ¿Pero de qué presumía el señor ZP? La ética de la izquierda solo es comparable a la de los asesinos en serie. No olvidemos que las ideologías de las izquierdas son las responsables del Holocausto y del Gulag”. Mas no conforme con esos dislates, añadía que “…por ello, estoy completamente de acuerdo, que con los antecedentes criminales y corruptos de los socialistas en toda la historia de este partido, sí, se debería de ilegalizar al Partido Socialista Obrero Español y que en su viaje hacia la nada histórica les acompañen los partidos nacionalistas radicales y extremistas de las Vascongadas incluido el PNV (recogedor de nueces sangrientas), Cataluña y Galicia, así como el Partido que compone ahora IU que no es nada más que los antiguos comunistas del PCE”.  

Habrá quien opine que son digresiones extravagantes de un edil jubilado que tiene poco que hacer y menos cerebro que usar, mas no hay que olvidar que hace pocos días un hermano de la ministra Mato -a la que defienden de sus relaciones corruptas alegando que sus delitos de cohecho han prescrito, sin asumir que podrá ser así ante los tribunales, pero que políticamente resulta inadmisible su comportamiento- invocó también algo parecido, al hablar de las relaciones ‘ilegales’ del PSOE con ETA, en lugar de reconocer, y agradecer, como tendría que hacer cualquier ciudadano de bien, que ese partido pusiera fin a la lacra de la violencia etarra que, desde el PP, insisten en dinamitar con cualquier pretexto. 

Ante la decisión, nada oculta, de acabar con cualquier medio que no se muestre dispuesto a hacerles la ola, secuestrando la libertad de expresión para garantizarse de ese modo que la ciudadanía no pueda enterarse de sus errores, cuando no de sus delitos, o conocer la opinión de los partidos de oposición y agentes sociales no conformes con las decisiones gubernamentales,  y viendo como piensan algunos de los miembros del PP, como el mencionado Antonio González, no resulta tan irreflexivo preguntarse si los dirigentes del PP han perdido el control y la dignidad democrática. 

Porque, por mucho que el Presidente muestre su declaración de Renta y Patrimonio, en la que desvela que, mientras exigía a la ciudadanía sacrificios con la moderación salarial, él aumentaba su sueldo un treinta por ciento, no aporta con ello un solo indicio de que su partido no se financiase ilegalmente a costa del dinero de todos los trabajadores, expoliados en sus derechos por patronos que destinaban el dinero a regalárselo al PP, antes que a invertir en sus empresas y crear puestos de trabajo.

De modo que, ante los asuntos mencionados, no es una boutade preguntarse si ese partido está descontrolado, es fascista, y anda carcomido por la corrupción.

*http://www.elconfidencial.com/comunicacion/2013/02/08/el-gobierno-planea-reducir-canales-para-castigar-a-lara-por-la-hostilidad-de-lasexta-114456/

Comentarios

  1. No te fíes de nadie. Ni de Lara, ni de la Sexta y ni mucho menos de El País. Todos sabemos lo que son los peperos. Pero cuando ocurren "eventos" como este último "escándalo" de corrupción lo primero que debemos preguntarnos es: ¿a quien le interesa? La corrupción política estimulada por las grandes corporaciones que tienen en los gobiernos supuestamente democráticos una consultoría más a su servicio, existe en todos los países. Que en Alemania o en Japón sean menos chapuzas y más cuidadosos con las cajas B no cambia los hechos. Si a un congresista-senador norteamericano, rodeado de lobbystas de la industria, o miembro pleno del lobby, le explicas que a Camps le pagaban con bolsos Tous seguro que se descojona de la risa. Cuando hay tanto interés por parte de los grandes buitres de la prensa internaciona [FT, NYT, Der Spiegel y un largo ETC] en poner a España como un paradigma de corrupción es porque este país se ha convertido, una vez más, en un limes en fricción, un tablero de juego donde diferentes facciones, a nivel internacional, están moviendo sus peones. La cuestión no sé si es: A/ La desintegración de la UE o B/ Acabar cuanto antes con cualquier concepto de administración pública, en pos de un definitivo gobierno de las corporaciones. No estoy tratando de defender a Rajoy y al impío Rodrigo, vamos, no los puedo ni ver. Lo que estoy diciendo es que cuando el conejo sale de la chistera hay que identificar rápidamente donde está el prestidigitador. En la política, sobre todo la que expican los medios de intoxicación, hay mucho personajillo moviéndose en la sombra. Venir a descubrir ahora que tanto PP como PSOE como el resto de los políticos mundiales son corruptos es como caerse de una higuera.

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