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Frankfurter Allgemeine: "En España no dimite ni Dios"



Faltaba Alemania. Desde que estalló el escándalo de las cuentas del PP, ese que los generosos o tímidos llaman ‘escándalo Bárcenas’, muchos medios europeos vienen mostrando sorpresa, enfado o perplejidad, por la inanidad del partido en el Gobierno, el PP, ante los casos de corrupción. Muchos, pero hasta ahora ninguno alemán. En la rueda de prensa celebrada en Berlín hace unos días los medios germanos se mostraron piadosos con Raxoi respecto al escándalo de sus cuentas en negro y, la propia canciller, se limitó a un ‘apoyo al Gobierno español’ que sonó insuficiente a muchos de los que creen que la única manera de acabar en este país con un Gobierno manchado por la corrupción solo podrá venir de la mano de la UE, cuando esta considere intolerable el diálogo con un presidente mancillado por la sospecha.

Mas el silencio alemán se ha roto con un editorial del Frankfurter Allgemeine Zeitung, en el que hace una crítica sin paliativos de los políticos españoles que no dimiten ante escándalos de corrupción. “No dimite ni Dios’, remacha el diario germano, después de criticar a la clase política española, muy especialmente al PP, que tras las revelaciones de doble contabilidad y sobresueldos en negro, está en el punto de mira de la prensa europea. 

En Alemania, país donde la corrupción no se tolera en absoluto, Helmut Kohl, el Canciller de la reunificación, se vio obligado a dimitir por un escándalo de financiación de su partido .El caso era muy similar al que, en la actualidad, viene protagonizando el PP. Mas el modo de resolverlo fue muy diferente, en ese país las dimisiones se sucedieron tras las denuncias de la prensa y el escándalo de los ciudadanos.

En los últimos años, demás de Kohl, dimitieron dos presidentes de la república:  Horst Köhler, en 2010, tras sus controvertidas declaraciones sobre la misión de las tropas alemanas en Afganistán y en el exterior, sobre las que ponía en duda su constitucionalidad; dos años después lo hacía su sucesor, Cristian Wulff, a causa de un escándalo de tráfico de influencias, cuando se desveló que en sus tiempos de primer ministro regional había aceptado un crédito privado con unas condiciones muy ventajosas de empresarios amigos por medio millón de euros, con el que adquirió una casa unifamiliar.

Merkel también sufrió en sus gobiernos las consecuencias de conductas consideradas en su país ‘irregulares’; lo que en este país se consideraría una fruslería, que un político copiase párrafos de otras personas, sin citarlas, en su tesis electoral, le costó la dimisión primero a Karl Theodor von Guttemberg, ministro de Economía y luego de Defensa, considerado el delfín de Merkel, y más recientemente su ministra de Educación Annette Schavan, unida a la Fürehesa por una profunda amistad. 

El diario alemán subraya "el poco respeto por el servicio público" que tienen los políticos españoles y, al aludir a los últimos casos de corrupción que afectan a la vida política española, lamenta la "falta de cultura de renuncia" que hay en este país. No entiende el autor del editorial del diario teutón que los políticos españoles se aferren al sillón cual lapas, como vienen haciendo los actuales gobernantes, tras un escándalo que, por causas parecidas, llevó a dimitir a importantes políticos.

El diario alemán cita, escandalizado, el caso de la Ministra de Sanidad, Ana Mato que, como ha denunciado la Unidad de Delitos Monetarios, recibió numerosos regalos de la trama Gürtel cuando estaba casada con el exalcalde de Pozuelo, Jesús Sepúlveda, implicado en los sucios negocios de una trama que, según se suceden las noticias, cada vez está más claro que se trata de un enorme entramado de financiación ilegal del PP (presuntamente, por imperativo legal). 

La patética frase de Raxoi que, al responder a la pregunta de un corresponsal español en Berlín, durante la rueda de prensa celebrada junto a la Fürehesa Merkel, respecto al escándalo de la financiación ilegal de su partido con un inaudito “todo es falso, excepto algunas cosas”, chocó a los periodistas alemanes y así lo hace constar el diario de la quinta ciudad más importante de Alemania, Fráncfort. 

Mas, en la crítica a la renuencia a las dimisiones en España, el Frankfurter Allgemeine Zeitung no se limita a los políticos y sirviéndose del ejemplo de la dimisión de su ministra de Educación Annette Schavan, la del papa Natzinger, por considera que ya no tiene la fuerza necesaria para ejercer su mandato al frente de la Iglesia, o de la Reina Beatriz de Holanda, mete en el saco de los reticentes a la dimisión al Borbón, del que menciona que está “sacudido por los escándalos”. 

Para la rígida moralidad calvinista de los alemanes, la inacción y lentitud en solucionar el problema de la corrupción resulta algo incomprensible. No cabe duda de que ven a los políticos de este país, incluido el Jefe del Estado, como una pandilla de irresponsables egoístas, preocupados tan solo por el bien propio, sin tener en cuanta en absoluto el común. Y es que desde la perspectiva germana, en la que el interés público se sobrepone a la individualidad, no debe ser muy fácil entender el comportamiento de los políticos españoles, ofuscados en sus intereses particulares y en mantenerse en las poltronas a costa de lo que sea. 

Desde Alemania y desde la UE, la postura de un Presidente que antepone su ansia de poder por encima de los intereses de su país, e incluso de los europeos –porque Raxoi, junto a Berlusconi, es considerado como un peligro para la recuperación europea, ya que, a decir del Frankfurter Allgemeine, el escándalo de corrupción ahuyenta a posibles inversores en este país, del mismo modo que lo hace en Italia la presencia de Berlusconi en el escenario electoral de ese país-resulta incomprensible. 

Raxoi no debería estar muy tranquilo ante editoriales como el del Frankfurter Allgemeine Zeitung. Si la poderosa Alemania concluye que su presencia al frente del Gobierno español puede perjudicar a las finanzas españolas, impidiendo que salde su deuda con la banca de ese país, puede ir pensando en hacer las maletas. 

Resultaría muy triste para la ciudadanía de este país que el presuntamente corrupto Raxoi se viera obligado a abandonar el Gobierno no porque el pueblo le diga ¡basta!, sino porque los intereses financieros europeos consideren que ya no sirve a sus negocios. 

Aunque, mirándolo bien, no dejaría de ser un acto de justicia poética que el político que se vendió en la campaña electoral como la personificación de la confianza que tenía la derecha europea en él y su partido, tuviese que dejar el poder precisamente porque Europa lo considere nada fiable y un peligro para la recuperación económica de la Unión.

Comentarios

  1. Muy buena entrada Luisa!. Cierto y se explica porque aquí los políticos sólo saben 'vivir al remolque de la política' y lo que les trae: prebendas, significación social, regalos inesperados...no tienen oficio ni beneficio!.

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    1. Gracias, Maria Paz, mucho me temo que los políticos españoles no es que vivan a remolque de la política, es que algunos están en ella 'para forrarse'. Concretamente el PP, más que partido político, y viendo lo visto, más parece una asociación de malhechores que otra cosa

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  2. Muy buen artículo. Esperemos que esa "destitución" llegue pronto, pero como dicen, aquí no dimite ni Dios

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    1. Gracias Adrian. Esperémoslo, porque, desde luego, de motu propio estos no dimiten así se lo pidamos los cuarenta millones de españolitos que somos.

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