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Ley Wert; ley de Deseducación de un Gobierno taliban


Que la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, LOMCE, conocida también como Ley Wert no gusta más que al propio Wert, al Gobierno del que forma parte y a la secta católica es algo asumido por toda la sociedad. Concita el rechazo de profesores, estudiantes, padres de alumnos y hasta de dirigentes autonómicos que consideran que con ella se conculcan derechos de protección de las lenguas vernáculas. Que esa ley concite el rechazo de personajes como Federico Mayor Zaragoza, exministro de la UCDE y exdirector de la Unesco, además de catedrático, ya sorprende algo más. En principio resulta impensable que un señor que se declara católico practicante se muestre frontalmente contrario a una Ley que se vuelca en cumplir los preceptos de la secta católica; mas el que fuera ministro de Suárez argumenta que la religión no puede ser una disciplina y se muestra contrario a la desaparición de Educación para la Ciudadanía, una asignatura que existe en todos los países europeos, y que en este que, como en otras tantas cosas, no lo es, ha contado con el anatema de la secta por excelencia, la católica, imbuida de que la única que puede impartir valores es ella, los suyos, porque fuera de sus preceptos nada es aceptable.

Objeta Mayor Zaragoza contra la Ley Wert encabezando una plataforma formada por educadores de todos los niveles, Stop Ley Wert, que pide la retirada de esa infame ley urdida por el departamento del lenguaraz ministro de Educación, Cultura, Deporte y tauricidios, José Ignacio Wert. La LOMCE, más conocida como ley Wert no está solo pensada para reducir costes de la enseñanza pública, llevándola a niveles tercermundistas, es todo un proyecto ideológico encaminado a formar súbditos en lugar de ciudadanos y beatos en lugar de seres racionales. Por esa causa, desde su Ministerio y las comunidades autónomas en las que gobierna el PP, se ponen los fondos destinados a la enseñanza todos en manos de la escuela concertada, siempre controlada por el clero. Y por esa misma razón -o sinrazón- la Ley Wert hace desaparecer Educación para la Ciudadanía e impone la enseñanza religiosa, ignorando el precepto de aconfesionalidad del Estado que contempla una Constitución que el PP solo cumple o invoca cuando conviene a sus intereses.

La reforma de la Ley Orgánica de Educación perpetrada por el PP, Wert mediante, no está solo urdida para reducir de forma infame el presupuesto de la Educación Pública, que también, sino y sobre todo, para construir un sistema educativo enfocado a formar borregos y a limitar la voz y el voto de los padres, no fuera a ser que estos, levantiscos,  pretendieran que se enseñara con libertad y racionalidad, cuando lo que persigue este Gobierno, como consuetudinariamente ha venido haciendo la derecha a lo largo de los siglos, es la imposición de sus creencias religiosas y políticas con el objeto de limitar el derecho a la Educación de las clases medias y bajas, al poner el saber sólo en manos de sus cachorros, futuros dirigentes privilegiados, destinados a ostentar o detentar el poder.

Obcecado el Ministro Wert y sus correligionarios con los informes PISA, argumentan toda clase de disparates para defender un modelo educativo que, como dice Mayor Zaragoza, no se ajusta a la Declaración de los Derechos Humanos ni a las normas que protegen los Derechos del Niño. Aunque nada puede sorprender de los neocon que nos gobiernan. Es lógico, mirándolo bien, que unos insaciables ultraliberales que piensan únicamente en operaciones financieras estén más atentos al informe que hace una organización como la OCEDE -Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico-, conocida como 'el club de los países ricos', antes que a los Derechos Humanos, la racionalidad y la cultura.

Porque los sacralizados informes PISA, que invoca siempre la derecha para lamentar el escaso rendimiento de los estudiantes patrios, se realizan pensando en el futuro rendimiento económico de los niños que tendrán que hacerse cargo de sus ricos países. Por el contrario, poco parece importarle a la CEOE y al Gobierno de este triste país, la formación de los educandos en asuntos como la racionalidad, la tolerancia, la curiosidad intelectual y el espíritu crítico, cuestiones que hacen a las personas independientes y poco manipulables.

La Ley Wert no es tan solo, como dice Mayor Zaragoza en una entrevista concedida al diario El País, un retroceso respecto a la anterior ley educativa, es la ley de la caspa, de lo más retrógrado y carca de los actuales gobernantes, decididos a acabar con la Escuela Pública, con el derecho de todos a una educación libre y de calidad, porque lo que quiere imponer este Gobierno es una educación sectaria, restrictiva, clasista e intolerante. Para quienes quieren controlar al pueblo a través de la educación y con la inestimable ayuda de una secta poderosa y encanallada en miles de casos de pederastia, lo importante no es que los alumnos adquieran conocimientos, sino todo lo contrario, que pasen por unas aulas abarrotadas, con deficiente atención a los diferentes por idioma o procedencia, los menos privilegiados, para que en el futuro sean dóciles y poco formados trabajadores a los que se pueda explotar.

Un pueblo educado y culto es un pueblo con sentido crítico, y un pueblo con sentido crítico no tolera gobernantes como los actuales, enfangados en casos de corrupción, al servicio de intereses privados financieros o religiosos y que ignoran por completo los derechos y necesidades de todo un pueblo. No es pues de extrañar que la comunidad educativa y buena parte de la ciudadanía rechacen una ley de educación pensada para privar de ella a los más, elaborada para ser instrumento de manipulaciones ideológicas y religiosas. Para ser cualquier cosa menos una ley que regule y ampare el derecho a la Educación Pública.

En el fondo debería llamarse Ley de Deseducación, realizada y aprobada por un ministro integrista, lenguaraz y, por mucho que digan que es un tipo intel¡gente, estúpido y reaccionario. Lo que sorprende es que no estén colapsando las calles todos los días profesores, estudiantes y padres, en lucha por no perder un derecho inalienable que, como otros tantos, este gobierno de talibanes neocon está decidido a robarnos.

Comentarios

  1. Hola Luisa. Excelente artículo. Wert dice que el hecho de hoy es la evidencia de que es necesaria una reforma para evitar estas faltas de educación llevada a cabo por fascistas. Textualmente. Por lo de la Unión de Blogueros Progresistas, he de decirte que has sido aprobada con seis votos a favor y ninguno en contra, por lo tanto, envíame un correo electrónico para que te pueda explicar todo lo que tienes que hacer, simplemente para explicarte así un poco por encima. Un saludo @adriantsn

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