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Acabar con la tiranía del dios Euro



El economista y Premio Nobel Paul Krugman en su blog diario acaba su post de hoy, lunes 23 de julio, diciendo: “Me resulta más difícil que nunca imaginar situaciones plausibles en las que el euro sobreviva”. Ayer, el ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, en unas declaraciones para la cadena televisiva pública ADR que se emitirá esta noche, hablaba de la posibilidad de que Grecia salga del Euro sin que esa coyuntura suponga un cataclismo porque esa posibilidad ‘ha dejado de causar espanto’.

Paralelamente el viceportavoz del PP, el lenguaraz Esteban González Pons, aquel pícaro Estebanillo al que hacía tiempo que no se oía, apareció en los medios para decir poco más o menos que la subida de la prima de riesgo responde a los intereses de algún país –no lo mencionó aunque se sobrentendió que hablaba de Alemania-, que se había propuesto hacerse de oro a costa de nuestra deuda. Nunca he sido proclive a creer las afirmaciones de González Pons, que pronostico que el Gobierno –del PP, of course- podría crear tres millones y medio de puestos de trabajo, pero estoy tentada de creerle esa teoría conspiratoria.  

Y es que teniendo en cuenta que la prima de riesgo ha superado con mucho los seiscientos veinte puntos, y que el diferencial con los bonos alemanes está por lo tanto en más de un seis por ciento, que es el interés al que tenemos que pagar los créditos a los bancos alemanes, no es la cosa desestimar esa teoría.

Por otra parte el expresidente Felipe González, en unas declaraciones a El País, se queja de que el actual Gobierno –del PP, of course- se haya prestado a admitir un rescate encubierto lamentando que a pesar de que este país solo va a recibir treinta mil millones de euros está sometido a condiciones tan draconianas como los países intervenidos de facto, como Irlanda, Grecia o Portugal, sin obtener los mismos beneficios.

Y el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Competencia, el exsocialista Joaquín Almunia –exsocialista porque, si aún lo fuera, intentaría que la UE no obligase a los países intervenidos o por intervenir a los bestiales recortes de los estados de bienestar- ha manifestado que “la economía española tiene condiciones como para salir adelante con medidas como las incluidas en el memorando de entendimiento, con medidas que ya se han adoptado y con medidas que en su caso habrá que seguir adoptando, porque los desafíos que tenemos planteados son desafíos muy importantes y no se puede decir: ya he acabado mi tarea”.

Todas esas declaraciones van orientadas, supongo que se han dado cuenta, a joder cada vez más a los ciudadanos para que los mercados o los bancos sigan haciéndose de oro a costa de la sangre de los ciudadanos. Y cuando hablo de ‘sangre’ no lo hago en sentido figurado. Porque en los países en crisis como el nuestro, pero no solo, han aumentado los suicidios de forma exponencial a causa de los problemas económicos de quienes se ven sin auxilios económicos ni prestaciones sociales.

Hoy mismo el diario El País da cuenta de que dos mil setecientos seres humanos enfermos de VIH –sida- dejarán de poder medicarse cuando se apliquen las restricciones sanitarias que privan a atención a los inmigrantes. O dicho a lo bestia, se morirán a causa de un puñado de euros que irán a engrosar las cuentas de los especuladores.

Llegados a este punto no se entiende cómo la ciudadanía no toma las medidas que no son capaces de tomar políticos que son el brazo armado con el BOE de los especuladores. A estas alturas y tal como están las cosas y aplicando el viejo aserto de que a grandes males grandes remedios no cabe otra que exigir a los gobernantes que manden al euro a prende pel cull.

Y si los actuales gobernantes no lo hacen, que no lo harán, forcemos la dimisión del Gobierno-del PP, of course- y elijamos uno que se comprometa a hacerlo. Como me duele la tecla de repetir, si Islandia pudo rebelarse al sometimiento a la banca, a los especuladores y a los gobiernos que los servían, ¿por qué no hemos de poder nosotros?

Si España, Irlanda, Grecia, Portugal e Italia decidiesen de golpe y no por presiones alemanas salirse del euro negándose a pagar deudas al BCE, que es el mamporrero de la Füheresa Merkel que a su vez lo es del Deutsche Bank y al FMI –ese organismo cuya presidenta se queja de que la gente viva demasiados años porque resulta caro para sus Estados- se abordasen políticas fiscales progresivas que permitieran rehacerse a las castigadas economías restableciendo el estado del bienestar, y se nacionalizasen los bancos para que fluyera el crédito y se crease empleo, volviendo a crear de paso empresas públicas que también lo generarían, seguro que salíamos de la crisis sin tanto sufrimiento para la ciudadanía.

Los bancos alemanes se arruinarían sin duda pero, ¿qué nos puede importar a los ciudadanos de los países masacrados por esos bancos su hundimiento? Claro que el euro desaparecería, y el concepto de la Europa de los Mercados. A la vuelta de unos años los europeos nos plantearíamos seguramente crear otros organismos comunes. Pero para hacer a los ciudadanos más libres, felices y solidarios, no para masacrarlos.

Sí, ya sé es una locura, un sueño, una utopía. Pero, ¿no lo fue pensar que había que acabar con esclavitud, que no era justo que no votase todo el mundo y lo hicieran  solo unos privilegiados, que los pueblos eligieran sus gobiernos en lugar de que estos los detentaran las castas privilegiadas, entre otros avances de la civilización?, ¿no cayeron Hitler, Pinochet o Videla entre otros dictadores? Pues no veo por qué no ha de caer el peor dictador del siglo XXI, el dios Euro. 

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