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Raxoi causa risa en Europa: Entre los españoles, risa y miedo


Nunca hasta ahora 'Spain' ha aparecido a diario en la prensa internacional. La cosa no es para alegrarse ni mucho menos, porque si andamos en lengua de todo el mundo, es a causa de una crisis que cada día toma peor y más negro cariz. El presidente del Gobierno -del PP, of course- también es protagonista en muchos medios pero esto, he de reconocerlo, no me molesta, es más, para qué negarlo, me causa un profundo regocijo.


Durante muchos años, los que permaneció al acecho en la oposición el señor Raxoi, junto con sus huestes, se dedicó, día sí, día también, a repetir que el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero no inspiraba confianza y no contaba con el respeto internacional. ¿Para qué hablaría? Porque aquello de lo que acusaba al anterior presidente se está multiplicando ahora de forma exponencial en su caso, el caso que es Raxoi, a quien los medios de medio mundo -es posible que también los del otro medio- no dudan en tildarlo de mendaz. Tan es así, que un diario económico alemán, el Handelsblatt, lo incluyó en una sección titulada 'el Pinocho del Día'.


No es de extrañar tampoco que las redes sociales, en las que participan mayoritariamente jóvenes de edad o de mentalidad, estén llenas de aportaciones al respecto, como un montaje en Twiter que hace furor en el que Raxoi queda convertido en Robin Fuck, el antihéroe que roba a los pobres para dárselo a los ricos. A la vez, ese 'Tú dices tomate, yo digo rescate', que parafrasea la canción incluida en la película "Shall We Dance?" (1937), con Fred Aster y Ginger Rogers-, sigue haciendo furor, mientras que, desde el pasado domingo, los medios no dejan de analizar a Raxoi con ojos muy críticos y recuerdan a otros diarios extranjeros que ven que el hombre que llegó hace seis meses a La Moncloa como un héroe parece ahora un 'infeliz'. Aunque yo no diría que aquí, en casa, se le vea como a un infeliz, dado que, como gran parte de la ciudadanía está más que cabreada, tampoco deja de observarlo, por lo que esencialmente lo considera un aliado de los poderosos que solo se ocupa de bancos y de empresarios, mientras miente al pueblo con total desfachatez, no mayor desde luego que la de los más de los miembros de su gabinete.


Desde que se produjo el rescate económico el sábado pasado, la prensa internacional, sobre todo la alemana, no cesa de llamarle mentiroso, a la vez que los políticos europeos contradicen cada una de sus escasas declaraciones, las del presidente y las de su ministro de Economía, Luis de Guindos, empecinados ambos en negar la mayor, que el rescate sea tal, y que nos vaya a costar a los ciudadanos, no solo dinero, sino muchos sinsabores junto con la pérdida de derechos.


Pero la realidad, o la verdad, es tozuda, y desde la UE no deben de estar nada contentos de las patrañas de Raxoi, al que desmienten implacables, tal vez porque piensan que no es propio de una democracia que los gobernantes engañen a su ciudadanía. Para esas cosas, aunque sean neoliberales, son serios ad nauseam, si es que la seriedad pudiera hartar a alguien -importa no confundirla jamás con el engolamiento y la solemnidad propios de los 'nuestros', engolamiento y solemnidad que se les vuelven en contra a la menor, que es cuando sobreviene incontenible y regocijada la risa; piensen, si no, en cierto magistrado a modo de prueba, y verán-, y es seguro que determinadas conductas agreden su seriedad y su ética calvinista. 


Así, Eurostat, Oficina Estadística de la UE, que tiene la última palabra sobre las cuentas públicas de los países del euro, ha confirmado hoy que el rescate de la banca de España “computará como deuda” y que los intereses asociados al crédito de hasta 100.000 millones de euros tendrán “un impacto directo” en el déficit. Lo que traducido al román paladino, y por mucho que Raxoi and his boys lo nieguen, habremos de pagarlo nosotros, el pueblo. Para variar.


Y ya hay quien empieza a rebelarse frente a las consecuencias de la crisis, aunque de modo un tanto particular. La plataforma Democracia Real YA, que se ha constituido en Asociación, ha presentado en la Audiencia Nacional una querella contra ochenta y cuatro personalidades, entre ellos los ministros de Economía del anterior gobierno socialista, Pedro Solbes y Elena Salgado, los gobernadores del Banco de España, Jaime Caruana y Miguel Ángel Fernández Ordoñez, los equipos de ambos, y los directivos de doce Cajas de Ahorros, entre los que se cuentan Rodrigo Rato y Miguel Blesa.


Lo sorprendente de la denuncia de esta plataforma, Democracia Real YA, es que no ha incluido en ella a ningún político del PP como responsable de la crisis. Se conoce que no se han molestado en mirar hacia lugares como el País Valenciano o la Comunidad de Madrid, gobernadas hace decenios por el PP, que digo yo que algo tendrán que ver con la mala gestión de la crisis. Porque a estas alturas solo un indocumentado total o un malintencionado se atreve a culpar de ella a los políticos españoles. Porque la estafa piramidal que ha dado en llamarse crisis no es más que la consecuencia de los manejos de los mercados, los especuladores y un sistema económico permisivo y perverso que se gestó en EEUU desde los tiempos de Reagan.


Otra cuestión bien diferente es la gestión que de la crisis hayan hecho los políticos de este país de países, y ahí si que no se libran los dos partidos mayoritarios, ni los representantes nacionalistas de formaciones como CiU y PNV, porque todos ellos fueron, desde el momento en que estalló, cobardes incapaces de poner freno a la avaricia de los especuladores, fueran los del ladrillo, fueran los financieros.


No seré yo quien exima de culpa a los socialistas -de nombre-, que no fueron capaces de dar un puñetazo en la mesa y nacionalizar los bancos con objeto de que fluyera el crédito y, de paso, evitar que se produjeran las tragedias causadas por la codicia y la deshumanización de unas entidades que atesoran lo mismo que les quema en las manos, lo que ha dado en llamarse 'productos tóxicos', que no son sino pisos a gogó de los que desahuciaron a muchas familias dejándolas al raso para no saber ahora qué hacer con esos inmuebles.


De todas maneras, ocurre que no termino de entender a esa asociación o plataforma Democracia Real YA, cuya ideología, si es que la hay, resulta harto sospechosa; en todo caso su forma de enjuiciar conductas y acciones. En este caso, por no haberle encontrado culpa alguna a la gestión que de la crisis hizo un Gobierno -del PP, of course- que nos ha abocado al rescate, y en cuestión de meses seguramente a la intervención, como anuncian ciertos analistas económicos. Respecto al gobierno de Zapatero, después de sufrir a este otro de Rajoy, es decir, poniendo en una balanza a unos y otros, dudo que haya muchos ciudadanos capaces de sostener que PSOE y PP la misma cosa es.


Habrá que recordar que, si el PSOE no actuó con valentía, si se sometió en parte a los dictados de la Fürheresa Merkel, si no gobernó como debiera haberlo hecho un partido de izquierdas de verdad, no es menos cierto que no le dio al Estado del Bienestar los hachazos que le está dando el PP -se diría, además, que con mucho gusto o que era justo para lo que querían gobernar-, ni acabó tampoco con la Sanidad y la Educación Públicas como lo está haciendo el actual Gobierno -del PP, of course-, tampoco con el sistema de becas o los viejos e irrenunciables derechos de los trabajadores. Tampoco se dedicó a criminalizar a los sindicatos ni a los ciudadanos que se manifiestan por sus derechos, ni hubo salvajes represiones de estudiantes, ni gustó de blandir, para resumir y para acabar, tal como hace el PP, la bandera del mantenimiento del Orden Público para someter a la sociedad por el miedo al silencio. O para provocarle la pesadilla que bien conoce porque ya la vivió.

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