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Mónica Oltra enfrentada a Il Braghettone


No suele ser frecuente que los políticos tengan sentido del humor, de modo que cuando ocurre es digno de mención, sobre todo si ese humor se hace basándose en alusiones que demuestran que el irónico, además de serlo, es culto, lo que lo hace doblemente digno de aprecio. Por ello, no quiero pasar las declaraciones de la diputada de Compromís, Mónica Oltra, quien, ante el incansable afán de censura del President de las Corts Valencianas, Juan Cotino, ahora prohibiendo las protestas en Les Corts en forma de ‘pancartas, carteles y camisetas’, después de haber considerado ridículo el ánimo censor de tan obscuro personaje, lo comparó con Il Braghettone.

Decía que es de agradecer el sentido del humor y los conocimientos de la señora Oltra que le permitieron elegir a ese personaje del Renacimiento, cuando la aplicación de lo que salió del Concilio de Trento, bajo el pontificado de Pío V, antes comisario general de la Inquisición Romana, se hizo notar en toda Europa. Il Braghettone fue el pintor y escultor Daniele da Volterra, designado por ese Papa para cubrir los genitales de las figuras de la Capilla Sixtina que Miguel Ángel pintara desnudos, y a no pocas esculturas griegas y reproducciones romanas de esas esculturas que el citado papa consideró impúdicas. La historia, o los contemporáneos de Volterra, cometieron sin duda una injusticia con él, porque el pintor y escultor no hizo sino cumplir las órdenes del Papa Pío V, que fue quien en realidad, llevado por el afán censor de los tridentinos, tomó la decisión.

Pío V fue el Papa que veló por la estricta aplicación de los acuerdos del Concilio de Trento –ya saben, pues, que cuando alguien tacha a otro de tridentino, lo está llamando intolerante- y lo único que podemos agradecerle, aunque de poco le sirvió, nadie le hizo caso, fue el anatema perpetuo que lanzó contra las corridas de toros, a las que calificó de "sangrientos y vergonzosos espectáculos dignos de los demonios y no de los hombres", prohibiendo la asistencia al cruel espectáculo a clérigos y seglares, a la vez que advertía que "Si alguno llegase a encontrar en estos (juegos) la muerte, que la sepultura eclesiástica le sea negada".

Digo que de poco sirvió porque la bula "De Salute gregis Dominici", en la que prohibía a perpetuidad las corridas de toros, no impidió a los fieles y beatos miembros de la secta católica seguir acudiendo al espectáculo, sin que se cumpliera la amenaza. Que ya resulta curioso que sean siempre los más beatos y los más de derechas los defensores de semejante salvajada, empezando por el rey de España, que hace alarde de su fe católica, por cierto contraviniendo la Constitución, pero que, como persona insensible que viene demostrando ser, ya que asesina a todo tipo de animales, al tiempo disfruta mucho con los tauricidios.

Volveré a la señora Oltra y el censor Cotino, este último persona de obscura biografía, inconfesables inclinaciones, miembro del Opus y expropietario con su familia de SEDESA, empresa involucrada en los sucios negocios Gürtel, la cual se apresuró a vender cuando estalló el escándalo. Su afán de prohibir carteles, pancartas y camisetas se debe sobre todo a la afición de Mónica Oltra a aparecer en Les Corts con indumentaria alusiva a un caso u otro de corrupción, tan frecuentes en los círculos del poder valenciano.

En la pasada legislatura, cuando el escándalo de los trajes obligó al expresidente Camps a desparecer, a no atreverse a pisar Les Corts, Oltra se presentó con una camiseta con el rostro estampado del president en la que podía leerse: ‘Wanted only alive’. No recuerdo si en la inauguración de Les Corts en esta legislatura o pocos días después acudió al hemiciclo con otra en la que  decía: ‘No falta dinero, sobran chorizos’, frase que hizo que el PP se sintiera concernido, lo que demuestra que muy tranquilo respecto a su honestidad y recto proceder no está.

La actitud de Juan Cotino al prohibir esas camisetas, evocando la seriedad de Les Corts, me hace recordar aquello de que, si alguien grita por la calle ¡eh, imbécil! y alguien se vuelve, es que lo es. Si Cotino considera que la frase ‘No falta dinero, sobran chorizos’ alude al PP por es por algo.

Me ha hecho gracia la actitud de la señora Oltra que, en lugar de darse a todos los demonios o lanzar vituperios por la intolerancia del beaturrón Cotino, se ha limitado a compararlo con Il Braghettone, así como ya ha aparecido en lugar tan serio con camiseta de MANGO. De modo que, disculpen que por un día haya olvidado los recortes salvajes del gobierno del PP, la subida de las tasas universitarias – sabemos de siempre que la derecha quiere que estudien solo sus hijos, no sea que los de los pobres adquieran conocimientos y les planten cara-, o los anuncios de nuevos recortes, subida de impuestos y sacrificios con los que amenaza Raxoi, el mismo que, a pesar de lo mal que dicen que van las cosas, sigue otorgándole once mil millones de euros a la secta católica. No lo olviden.

Pero de esas y otras tropelías del gobierno del PP escribiré mañana, pasado y al otro. Me temo que de materia para posteos indignados contra la política ultraliberal de Raxoi va a haber no para llenar un blog, sino algo en papel biblia algo más vasto que el Aranzadi.

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